Piden al Martínez Arroyo que actúe

Ecologistas denuncia que se caza en zonas de seguridad, se cortan caminos y espacios públicos

Ecologistas en Acción explica que se han incrementado en las últimas semanas diferentes incidencias en cotos de caza que afectan al turismo, a actividades de ocio y tiempo libre en el medio rural. Afirman que reciben múltiples avisos y quejas sobre los condicionamientos en espacios públicos que impone la actividad de la caza, en plena temporada en CLM

Carteles intimidatorios, según la organización, que intentan cortar caminos públicos.

Ecologistas en Acción de Castilla-La Mancha denuncia que en esta nueva temporada de caza se han incrementado los problemas que la actividad cinegética genera en la región debido al uso indebido de caminos y otros espacios públicos para llevarse a cabo. Con ello, creen que se caza en zonas públicas y en otras zonas de seguridad, algo que coartaría a aquellos viandantes que quisieran accedar a rutas en espacios protegidos.

Mediante un comunicado, la organización ecologista castellano-manchega asegura que han recibido durante fines de semana anteriores “informaciones y quejas de lo más variadas sobre situaciones en las que la actividad cinegética trata de condicionar, coartar o poner en peligro el tránsito por vías públicas y el acceso a espacios naturales”, según señalan.

A Martínez Arroyo, que tome “cartas en el asunto”

Por ello, piden a la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural que “tome cartas en el asunto” para que se respeten los caminos y espacios públicos, así como las zonas de seguridad. Estiman que es necesario “redoblar” las vigilancias en estas zonas y que se establezca en el texto de la Ley de Caza la obligación de “señalizar a costa de los cotos las zonas públicas y de seguridad”. Creen que esto es muy importante para “ofrecer información adecuada que proteja los derechos de la ciudadanía”.

Desde Ecologistas creen que está generalizado el ejercicio de la caza “en zonas de seguridad” de la región, con lo que no se respetan las distancias “a zonas de uso público”. “Los cazadores, ante las condiciones de sequía y la falta de piezas de caza, están aumentando sus incursiones en zonas de dominio público”, critican desde la organización medioambiental.  Con ello, denuncian, “se compromete el derecho a disfrutar del medio rural”, así como actividades derivadas, además de “la seguridad de las personas”.

Según Ecologistas, se caza en zonas de seguridad, así como se han cortado accesos públicos sin permiso

Uno de los ejemplos que ponen es el del Parque Nacional de Cabañeros. Allí, estiman, los accesos a la ruta de El Chorro -término de Los Navalucillos, “están siendo cortados por la empresa gestora de la caza en la linde del espacio protegido”. Desde la organización dicen que esto ha tenido “el visto bueno del Ayuntamiento”. “Hace dos semanas se impedía que los visitantes pudieran acceder al inicio de la ruta del Chorro a través del paraje de Las Becerras”, explican en el comunicado.

Cierre de caminos públicos, impedimentos y amenazas

De este modo, Ecologistas reiteran la denuncia que ya se hizo hace varios meses, sobre varios municipios de los Montes de Toledo que, según afirman, habrían permitido “el cierre de caminos públicos para hacer cacerías en este espacio y en el entorno del Parque Nacional”.

Reccientemente, en la zona del valle del Tiétar, un grupo de senderistas se vieron abordados por un cazador, conforme aseguran desde Ecologistas: el cazador supuestamente habría intentado “que abandonaran su marcha por un camino y por una finca pública”, explican en el comunicado. Creen que estas situaciones ocurren a diario, lo cual expone a un peligro a las personas que atraviesan estas zonas por ser accesibles.

En Mocejón (Toledo), avisan de que la situación de los cotos dentro del término municipal es “más grave”. Hablan de los agentes medioambientales, quienes, según la organización ecologista, “han tenido que retirar cables de acero que cortaban los caminos públicos, poniendo en riesgo la vida de ciclistas y otros usuarios de las vías”, añaden.

Por lo tanto, estiman que “alguien tiene que proteger los derechos de los usuarios del medio natural frente a los abusos de los cazadores”, ya que creen que puede ocurrir “una desgracia” así como que se agrave el daño “económico y ambiental que producen estas actuaciones de los cotos en el medio rural”.