A la espera de la autopsia

Gregorio: "No hay signos de violencia" en el cadáver del colombiano hallado en el Júcar

El delegado del Gobierno se ha remitido a la autopsia que "se está realizando" al cadáver para poder ofrecer más datos, pero sí ha avanzado que "superficialmente, no hay signos de violencia"

El Delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio, ha rechazado pronunciarse sobre las hipótesis que se barajan en la muerte del colombiano de 36 años Jairo Roland Arcos, pero sí ha confirmado que “no hay signos de violencia”.

A preguntas de los periodistas tras presentar en rueda de prensa la Carrera Solidaria ‘Virgen del Pilar-Toledo 2017’, Gregorio se ha remitido a la autopsia que “se está realizando” al cadáver para poder ofrecer más datos, pero sí ha avanzado que “superficialmente, no hay signos de violencia”.

El delegado gubernativo se ha remitido a la investigación en curso para confirmar la identidad del fallecido, si bien “los posibles indicios están muy avanzados”, ha concretado, para añadir que “la documentación” encontrada sí se corresponde con Arcos.

“Ahora, la autopsia que se le está practicando dirá la causa exacta” de su muerte, ha comentado Gregorio, quien no ha descartado ninguna hipótesis: “Puede tratarse de cualquier cosa, cabe también la posibilidad de que sea un suicido, pero todo está pendiente de la autopsia”, ha reiterado.

Ahora se le va a practicar una autopsia al cuerpo en las dependencias del Hospital Perpetuo Socorro, de Albacete.

La desaparición de Arcos fue denunciada por sus familiares la noche del viernes, pocas horas después de haber abandonado la vivienda familiar en la calle Camino de la Virgen, y de que su teléfono móvil dejó de estar activo 45 minutos después.

Se da la circunstancia de que Arcos debía comparecer este pasado martes en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial junto a otras cinco personas por un presunto delito de tráfico de drogas y venta de cocaína, un delito por el que se pedía para él, en principio, cinco años de prisión.

El cadáver del colombiano apareció flotando en el río Júcar, en el término municipal de Jorquera-Maldonado.

Los bomberos del Servicio Provincial de Extinción de Incendios de Albacete rescataron su cuerpo sin vida.

Se da la circunstancia de que el fallecido debía comparecer este martes 19 en la Audiencia Provincial de Albacete por un presunto delito de tráfico de drogas y venta de cocaína.