VIII Informe de EAPN

Una de cada cuatro pensiones de CLM está por debajo del umbral de la pobreza

El índice de pobreza y exclusión social (Arope) ha disminuido cuatro puntos en 2017 en Castilla-La Mancha al pasar del 37,9 por 100 al 33,9 por 100, si bien la región supera en 7,3 puntos porcentuales la media nacional, que es del 26,6 por 100

Presentación del octavo informe de EAPN.

Una de cada cuatro pensiones en Castilla-La Mancha, en concreto el 24,6 por 100, tiene un importe que se sitúa por debajo del umbral del pobreza, mientras que un 33 por 100 de las pensiones de viudedad, que en su mayoría son percibidas por mujeres, tampoco supera ese nivel.

En el Día Internacional de Erradicación de la Pobreza, el investigador y sociólogo de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN), Juan Carlos Llano, ha explicado hoy los datos del octavo informe de EAPN, según el cual el índice de pobreza y exclusión social (Arope) ha disminuido cuatro puntos en 2017 en Castilla-La Mancha al pasar del 37,9 por 100 al 33,9 por 100, hasta las 680.000 personas, por lo que la región registra la quinta tasa más elevada de las autonomías tras Extremadura, Canarias, Andalucía y Murcia.

Llano ha explicado que 90.591 de las 368.822 pensiones que están reconocidas en la comunidad están por debajo del umbral de la pobreza, situado en 609 euros mensuales, una situación que se agudiza en las pensiones de viudedad, dado que un tercio de ellas se sitúa por debajo de ese umbral y afecta, sobre todo, a las mujeres.

Pese a la bajada de cuatro puntos en la tasa Arope en la región, la población castellano-manchega en riesgo de pobreza y exclusión social supera en 7,3 puntos porcentuales la media nacional, que es del 26,6 por 100, lo que supone que en Castilla-La Mancha hay 100.000 personas más que pueden sufrir pobreza que en 2008, año de comienzo de la crisis económica.

En 2017, la tasa de riesgo de pobreza en Castilla-La Mancha es del 28,1 por 100, lo que supone 6,5 puntos porcentuales por encima de la media nacional y la quinta más alta de todas las regiones a pesar de que se ha reducido en un 11,4 por 100 en el último año al pasar del 31,7 por 100 hasta el 28,1.

Estos datos suponen que Castilla-La Mancha tiene unas 570.000 personas en riesgo de pobreza, de las cuales casi 300.000 son mujeres.

La renta media por unidad de consumo es de 13.604 euros, un 17 por 100 inferior a la media nacional y se mantiene como la cuarta más baja de todas las regiones después de Extremadura, Canarias y Murcia, mientras que el 53,2 por 100 de la población tiene ingresos por unidad de consumo inferiores a los 1.000 euros mensuales.

El 4,4 por 100 de la población vive en condiciones de privación material severa

Por otra parte, el 4,4 por 100 de la población residente en esta autonomía, en concreto 90.000 personas, vive en condiciones de privación material severa, es decir, no puede hacer frente a la mitad de bienes o servicios de consumo básico definidos a nivel europeo, una reducción en 3,2 puntos respecto al año pasado.

Además, un 37,1 por 100 de los castellano-manchegos no pueden permitirse ir de vacaciones al menos una semana al año, un 38,6 por 100 no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos, un 11,5 por 100 no puede permitirse mantener la vivienda con una temperatura adecuada y un 4,6 por 100 no pueden permitirse una comida de carne, pollo o pescado cada dos días.

La tasa de pobreza severa, esto es, las personas que ingresan en sus hogares menos de 355 euros mensuales por unidad de consumo, es del 7,8 por 100, cifra que es 0,8 puntos más elevada que la media y en una posición central respecto a otras autonomías.

“Los datos son buenos, pero no llegan todavía al nivel del inicio de la crisis, con lo que cual eso significa que el trabajo no se ha acabado”, ha considerado Juan Carlos Llano, quien ha criticado que “aunque el discurso oficial es de la recuperación, ésta solo llega a algunos” y ha agregado que el objetivo final es reducir la tasa de pobreza en 1,2 millones de personas en todo el país para cumplir el objetivo de la Estrategia Europa 2020.