Los "reinos" del machismo

"Los signos de la violencia de género tienden a normalizarse entre los jóvenes"

El machismo alimenta la violencia de género que acaba con la vida de muchas mujeres y perpetúa la desigualdad… Redes Sociales, música o pornografía reproducen los estereotipos machistas

Foto - Rebeca Arango

“La pornografía que se consume está pensada para el placer del hombre, con mujeres sumisas y cosificadas”. Por todos lados, en todas las estructuras y en cada una de las manifestaciones culturales, nuevas o antiguas. Ahí vive el machismo y desde ahí crece y se reproduce. El machismo está en el origen y el fin de la violencia de género que mata a las mujeres con cifras escalofriantes o que las hace víctimas de agresiones sexuales que se ven como costumbres, como “lo normal”. El machismo es el origen y el fin de discriminaciones en todos lados: la casa, el trabajo o la sociedad. Combatirlo desde todos los frentes, ya sea ayudando a sus víctimas o sensibilizando a la sociedad es tarea fundamental del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, que dirige Araceli Martínez, con la que hemos mantenido una entrevista en encastillalamancha.es.

En una comunidad eminentemente rural, donde los estereotipos machistas cunden más y son más difíciles de desarraigar y en la que el comienzo de año ha sido “una auténtica masacre” de mujeres asesinadas por sus parejas, Araceli Martínez alerta de que hay que mantener la guardia alta, con la implicación de todos y sabiendo que el peligro afecta también a los más jóvenes. Las redes sociales que utilizan, las películas que ven, la música que escuchan o los videojuegos que les enganchan reproducen parámetros sexistas que acabarán desencadenando violencia sobre las mujeres y perpetuando la desigualdad. Así de claro lo tiene y lo avisa la directora del Instituto de la Mujer, quien, además, se lamenta de la parálisis que para medidas en todos estos frentes va a suponer el rechazo de los Presupuestos regionales, tras votarlos en contra y por sorpresa Podemos.

Todas las áreas del Gobierno están evaluando “daños” por el rechazo de los Presupuestos de 2017 tras votarlos Podemos en contra. ¿Cómo afecta al Instituto de la Mujer?

Para el Instituto de la Mujer tiene graves repercusiones, porque con el nuevo Presupuesto avanzábamos en más recursos económicos y, por lo tanto, en más líneas de actuación contra la violencia de género, la promoción de la igualdad entre mujeres y hombres y seguir dando pasos a favor de la implementación del principio de transversalidad. Solo por poner algunos ejemplos. Es una irresponsabilidad del Grupo Podemos, que ha puesto por delante intereses de carácter partidario o personal, no lo sé, de lo que afecta a los ciudadanos de CLM. Nuestro área afecta al 50 por 100 de la población, desde luego no es un espacio menor de repercusión.

¿Cuáles van a ser los programas más afectados?

Por ejemplo un programa novedoso para la atención especializada a víctimas de agresiones sexuales para complementar la campaña “Sin un sí, es un no”, líneas de subvenciones para intervención social y educativa para la prevención de la violencia de género y la promoción de la igualdad, subvenciones para la visualización del colectivo LGTBI y la lucha contras las discriminaciones. Pensemos que, por ejemplo, las mujeres no heterosexuales sufren una doble discriminación; o las mujeres transexuales. Queríamos llevar adelante con la Universidad una cátedra de género para realizar estudios focalizados en igualdad… Subvenciones dirigidas a mujeres con discapacidad, que son víctimas de una doble o una múltiple discriminación… Está en peligro la realización del Plan Estratégico de Igualdad, porque el anterior ya ha vencido, queríamos recuperar la escuela de pensamiento feminista…

Ahora que empezamos a cambiar el rumbo del barco, todo se ve suspendido por la irresponsabilidad de Podemos

 

¿Han empezado a llamar y mostrar preocupación los colectivos afectados?

Sí. Piensa que durante cuatro años del PP apenas ha habido convocatoria de subvenciones, estaba todo congelado cuando no disminuido y ahora, que empezamos a cambiar el rumbo del barco, todo eso se ve suspendido. Por ejemplo, en relación a la subvención que concedemos para el funcionamiento de la Red de Centros de la Mujer y Recursos de Acogida, que son 84 centros y 14 recursos de acogida, ahora mismo está congelada. El año pasado, con un importante incremento presupuestario, recogimos una demanda para que las educadoras sociales que trabajan en recursos de acogida tuvieran esa consideración profesional, porque la inmensa mayoría estaban contratadas como cuidadoras. Este año, con el presupuesto prorrogado no podremos contratar a más. Lo que está sucediendo es grave. Todas esas medidas que se mueven en el campo de lo simbólico, de la sensibilización, de la prevención ahora mismo no podemos avanzar con respecto a lo que hicimos en 2016, que ya dimos la vuelta al calcetín del Instituto de la Mujer e implementamos muchas medidas novedosas.

Hay gente que aún no tiene claro que tenga que haber un Instituto de la Mujer… Piensan que eso es una discriminación en sí misma. ¿Cómo les convencerías, con cifras, por ejemplo de la cantidad de mujeres que reciben ayuda?

Decir que no es necesario un organismo de igualdad es aceptar que la desigualdad no existe y podemos constatar en la vida cotidiana que eso no es así. Las feministas siempre decimos que ojalá que no tuviéramos que conmemorar nada de igualdad, pero desgraciadamente las brechas de género y las discriminaciones existen. Y en Castilla-La Mancha, qué podemos decir después de un comienzo de año que ha supuesto una auténtica masacre en cuanto al número de mujeres asesinadas y algunos de sus hijos e hijas. La violencia de género no es sino la manifestación más cruel, más dramática, más repugnante de las desigualdades que todavía existen entre mujeres y hombres. Es auténtico machismo.

Más de 6.000 llamadas en el teléfono contra la violencia de género 900 100 114 

¿A cuántas mujeres están llegando?

La violencia de género requiere una acción multinivel por parte de todos los poderes públicos: judicial, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado… Desde el Instituto de la Mujer proporcionamos recursos de asistencia y protección a las víctimas de la violencia de genero y, por otra parte, y era lo que se había dejado de hacer últimamente, la prevención y la sensibilización. A lo largo del año pasado recibimos más de 6.000 llamadas relacionadas con la violencia de género a través de la línea 900 100 114, que es de carácter gratuito y está atendida por profesionales, no solo para mujeres víctimas de violencia de género, si no para otros profesionales que llaman para plantear dudas o pedir consejo de cómo proceder ante determinadas situaciones. En cuanto al número de atenciones en los recursos de acogida, entre las mujeres residentes y las nuevas usuarias, ronda las 300 personas.

Araceli Martínez, directora del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha

 

Me gustaría, además, poner de manifiesto otra cuestión, que es la naturalización de la violencia de género entre las personas más jóvenes, porque también es un indicador. Cuando hablamos de desigualdades solemos poner el foco sobre la violencia de género porque es el problema más grave, pero también tenemos que pensar en otras discriminaciones que todavía se mantienen: pensemos en las brechas salariales, la precariedad laboral, que es mucho más intensa entre las mujeres, los famosos techos de cristal… Y debemos hablar sobre corresponsabilidad, porque hasta ahora la falta de conciliación se ceba sobre las mujeres, lo que se traduce en una sobrecarga de trabajo dentro y fuera de la casa y solo nos puede liberar de esa carga una verdadera corresponsabilidad de los varones en las tareas de la casa, de cuidados…

“¿Cuántas veces una mujer ha llegado a los centros de la mujer pensando que lo que las ocurría era lo normal?”

Si el machismo retrocede, ¿por qué cada vez hay más casos de violencia de género, incluso de muertes? ¿Coincide con los estudios que concluyen que zonas rurales, como Castilla-La Mancha, la violencia de género es mayor?

Todos los estudios nos muestran que en las zonas rurales los estereotipos sexistas están más arraigados y esto tiene una repercusión directa no solamente sobre la violencia de género, si no sobre todas las formas de desigualdad. Efectivamente, en una comunidad como la nuestra tenemos que incidir también en el ámbito rural para generar oportunidades para las mujeres. Creando más igualdad estamos haciendo la mejor labor preventiva contra la violencia de género. En este sentido, en el Instituto de la Mujer estamos convencidas de que tenemos que desarrollar medidas de discriminación positiva para las mujeres en el medio rural.

¿Cuántas veces una mujer ha llegado a los centros de la mujer pensando que lo que las ocurría era lo normal? Que los malos tratos físicos, psíquicos, económicos era lo normal… Y descubren que no es normal. Esa infelicidad, esa angustia provocadas por el control era precisamente eso, violencia de género. De los 84 centros de la mujer, una parte muy importante están ubicados en el medio rural. Y, por ejemplo, en Noruega ha llamado la atención un aspecto de nuestros centros, porque no son exclusivamente unidades de atención a las víctimas de la violencia de género, son unidades para promover la atención en todos los ámbitos, desde el punto de vista social, jurídico, psicológico y laboral.

¿Sigue habiendo mujeres que confiesan eso de “al principio me pegaba lo normal…”?

Sigue existiendo. Recuerdo un caso de una madre y una hija, víctimas de la violencia de género, que habían interiorizado que los malos tratos eran lo normal de la sumisión de las mujeres a los hombres. Tuvo que ocurrir una situación verdaderamente grave, muy, muy seria, para que la hija reaccionara y con ello la madre y se dieran cuenta de que lo que había ocurrido era el estallido final de muchos años de malos tratos y de acciones violentas. Y entre las personas jóvenes, los signos de la violencia de género tienden a normalizarse, sobre todo la violencia de control, que es la que más se lleva a cabo por parte de los chicos jóvenes hacia las chicas jóvenes.

Hay encuestas en las que las chicas jóvenes confiesan que les parece normal que su novio les lea los mensajes del móvil, les digan que llevan demasiado escote…

Sí. Se confunde con el amor, con los mitos del amor romántico. Estos mitos de que el amor todo lo puede, de que la persona que te ama jamás te va a hacer daño, de que si te está controlando es porque te quiere locamente y no puede vivir sin ti… Los celos… La violencia se disfraza de un falso amor.

“A través de las redes sociales también se produce violencia de género y, además, muy devastadora”

¿La escuela no es aún suficiente antídoto para acabar con esos falsos mitos?

Desde comienzos de año estamos trabajando con la Consejería de Educación en la elaboración de contenidos para una asignatura que nos permita abordar objetivos contra la violencia de género. Es fundamental la implicación de toda la comunidad educativa, del profesorado, de las familias y, por supuesto, del propio alumnado, en hablar y discernir qué es la violencia de género y porqué se está perpetuando.

Pero aún siendo fundamental el ámbito educativo, tenemos que ver que los agentes socializadores no solo son estos y es muy importante la sociedad de hoy en día, de la información y el conocimiento. Cómo nos manejamos a través de las redes sociales, dónde también se produce violencia de género y, además, muy devastadora. ¿Qué influencia tienen sobre nosotros las series, las películas, los dibujos animados? Esos instrumentos de entretenimiento e incluso de socialización legitiman los mitos del amor romántico e incluso formas de violencia de género, donde las mujeres son sumisas a los hombres. Pensemos, por ejemplo, cuál es la pornografía que se consume habitualmente, qué papel juegan las mujeres… Es una pornografía pensada para el placer el hombre, donde las mujeres son absolutamente cosificadas y ofrecen un modelo de relaciones sexuales que no es real… ¡Pienso!… Ja, ja, ja…

La pornografía está pensada para el placer del hombre, las mujeres son absolutamente cosificadas

El otro elemento que tampoco podemos descuidar son los videojuegos y la música. Invito a las personas que lean esta entrevista a que cojan las canciones de regaetton, les quiten la música y lean la letra, que son contenidos profundamente machistas. Los videojuegos son otro elemento de relación entre chicos y a veces son una auténtica apología de la violencia y de la violencia de género, donde el premio son cuerpos cosificados de las mujeres. O los roles que desempeñan hombres y mujeres son muy distintos: hombres activos que toman decisiones, que son despiadados y mujeres sumisas a esos hombres y que están para ofrecer compañía y poco más, son roles de mujeres hipersexualizadas. De hecho, la hipersexualización es preocupante, cómo va acortando la infancia y la adolescencia y nosotras mismas nos vamos socializando para ser objetos de deseo para otras personas o para agradar. Todo esto repercute en las relaciones que tenemos las mujeres y los hombres y legitiman la distintas formas de violencia de género.

Con sus consecuencias más graves, incluidas…

Sí, porque otra de las manifestaciones de la violencia de género que está normalizada es la trata, íntimamente relacionada con la prostitución. Sin prostitución no habría trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual. La sexualidad es una dimensión de todos los seres humanos, no solo una potestad de los varones.

Creo que hay otras maneras de ensalzar a los jóvenes que con la elección de la reina y damas de honor de las fiestas populares

Si te preguntaran por la típica elección de la reina y damas de honor de las fiestas patronales, ¿lo eliminarías?

A mí personalmente no me gusta. Entiendo que hay tradiciones muy arraigadas en nuestros pueblos y de difícil eliminación, pero a mí, personalmente no me gusta. Creo que hay otras maneras de ensalzar a la juventud, no por su belleza si no por otros talentos y capacidades.

¿Cómo te sientes y cómo te sienta combatir con los cortos presupuestos públicos contra la imagen sexista que películas o anuncios de grandes empresas perpetúan a base de grandes cifras invertidas por empresas y productoras gigantes?

Estamos hablando de monstruos que mueven muchos millones de euros. Esto en el campo de lo lícito. Pensemos que en el de lo ilícito, los millones que se mueven todos los días en el caso de la trata, por ejemplo. En este caso, creo que más que la comparación de presupuestos lo que tenemos que ver es si estamos adoptando las medidas necesarias. En cualquier caso la lucha por la igualdad es algo que no solo concierne a las mujeres, ni solo al Instituto de la Mujer.

Otro punto importante sobre el que hemos empezado a trabajar es el acercamiento al colectivo LGTBI. Queremos poner en marcha una línea de subvenciones, que desgraciadamente, visto lo visto, no va a poder ser. También firmamos el año pasado un protocolo para la atención de menores “trans”. Son los primeros pasos. También es esencial el trabajo de cooperación que llevamos a cabo con otra consejerías y que da sus frutos. Por ejemplo, la Consejería de Economía, Empresas y Empleo ha conseguido que en el desarrollo del Plan Regional de Empleo ha conseguido que el 52 por 100 de las contrataciones sean mujeres y el 6 por 100 van dirigidas a las víctimas de violencia de género.

El 52 por 100 de los contratos del Plan Regional de Empleo son mujeres y el 6 por 100 son víctimas de violencia de género

¿Hay un perfil de mujer predominante en Castilla-La Mancha?

Tenemos muy claro que no se pueden establecer perfiles, las mujeres somos el 50 por 100 de la población, no somos un colectivo y, por lo tanto, el perfil de la mujer sería un poco simplificador. Si me preguntaras por las víctimas de la violencia de género, tengo que decir que tampoco responden a un patrón. Es una violencia de carácter interclasista, hay mujeres sin estudios y otras perfectamente preparadas. En un taller en el que estuve participando ni más ni menos que una jueza se percató en ese momento que ella también era una víctima de violencia machista. No podemos asociar la violencia de género a la pobreza, la exclusión, las adiciones… Es un elemento estructural de nuestra sociedad porque el machismo lo es y está en los cimientos.

Los tiempos cambian, pero siguen los viejos problemas. Se sigue pensando que tocar el culo a un mujer en una concentración masiva no es una agresión sexual. ¿Funcionan las campañas?

El año pasado llevamos a cabo por primera vez una campaña en Castilla-La Mancha y era la primera vez que se hacía en Europa. Nos inspiramos en campañas que se habían hecho en campus de universidades de Estados Unidos, donde cada vez que había una fiesta el número de agresiones sexuales se disparaba. Y todavía es pronto para poder hacer una evaluación. Nos llamó la atención que se acercaran chicas a contarnos sus experiencias y también familiares como tías, madres… Hablando de su propia experiencia, de cómo ellas se han visto sometidas al acoso, a la denigración de las agresiones sexuales y no tenían manera de denunciarlo, ni siquiera de exponerlo.

Hay un dato que nos transmiten las organizaciones especializadas en atención a las víctimas de agresiones sexuales y violaciones y es que el 80 por 100 las suele llevar a cabo una persona conocida de la víctima, que aprovecha la circunstancia de acompañarte a casa, de quedarse solos en el trabajo o similar para actuar en contra de los deseos de la mujer. Y ése ha sido el objetivo fundamental de nuestra campaña, empoderar a las chicas. Hay una cultura muy extendida que traslada la responsabilidad de una relación sexual no consentida a las chicas, porque se supone que son ellas las que han provocado, las que han calentado al chico… Ese estereotipo lo tenemos muy interiorizado, tanto las mujeres como los hombres, y hay que romperlo. Sí no hay un sí explícito, te están diciendo que no… Si no es un sí, es un no. Por eso es tan importante desarrollar los nuevos modelos de masculinidad, diferentes a los que ven en las series, los videojuegos, los “reguetones”…

Se traslada la responsabilidad de una relación sexual no consentida a las chicas, porque se supone que son ellas las que han provocado o han calentado al chico
Araceli Martínez, directora del Instituto de la Mujer de CLM.

 

La brecha salarial entre mujeres y hombres sigue abierta. ¿Hay avances?

La brecha salarial sigue abierta y es una consecuencia multifactorial de las desigualdades que todavía existen y que no solo no se ha reducido, sino que se ha aumentado. Intervienen todas las estructuras sociales. Por ejemplo, en la Universidad las mujeres son mayoritarias, pero luego eso no se corresponde con el número de cátedras que ocupan… A partir de determinado nivel, cuando vamos avanzando en la escala de toma de decisiones, en la jerarquías superiores, empiezan a desaparecer las mujeres. Otras diferencias son también que las mujeres cogen más jornadas reducidas, para cuidar de la familia o las personas dependientes, o quién se coge más bajas o quiénes tienen una vida laboral más discontinua, que luego se refleja en las pensiones; la mayoría de las personas pobres de más de 65 años son mujeres. La brecha de género existe, desgraciadamente y a veces tengo la sensación de que hemos perdido la oportunidad en esta “incipiente” salida de la crisis para que saliéramos más cohesionados y más iguales. Hace falta una reflexión sobre porqué la precariedad laboral se ceba mucho más con las mujeres ¿Qué hacemos, a qué estamos dando soporte, para que ese machismo también se exprese ahí…?

Las medidas del Instituto de la Mujer o de la Consejería de Economía, Empresas y Empleo no pueden romper por sí solas la brecha salarial

En ese sentido, el Plan de Autoempleo que íbamos a poner en marcha y que ha quedado suspendido con el rechazo de los Presupuestos era muy importante para fomentar una vía generadora de trabajo. También hemos firmado un convenio con la Inspección de Trabajo para detectar casos de acoso sexual y/o laboral por razón de sexo. Y desarrollamos otros dos programas destinados a la sensibilización de las empresas; cofinanciamos programas europeos con entidades del sector para facilitar la empleabilidad de personas en situaciones de especial vulnerabilidad o en zonas particularmente deprimidas; promovemos una feria de mujeres emprendedoras coincidiendo con el 15 de octubre, Día de las Mujeres Rurales, colaboramos con entidades como la Fundación de Caja Rural para programas como “la Universidad rural para las mujeres”. Quiero decir que las medidas del Instituto de la Mujer o de la Consejería de Economía, Empresas y Empleo no pueden romper por sí solas la brecha salarial.