INFORME DE LA OCDE SOBRE LA SITUACIÓN DE ESPAÑA

Los trabajadores pobres

"El Gobierno, el PP y la oposición deberían consensuar propuestas que se puedan llevar a la práctica, pero parece que algunos están dedicados a otras cosas"

El Gobierno debería reflexionar seriamente y buscar soluciones a lo que ha dicho la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Este grupo de los países más industrializados del mundo ha hecho público un estudio en el que afirma que en España ha aumentado la pobreza “debido principalmente a la falta de empleo de calidad que proporcione suficientes horas de trabajo y unos ingresos adecuados”.

Dicho con otras palabras: en España existen los llamados trabajadores pobres, decenas de miles de personas que tienen un empleo pero con un salario tan bajo o con tan pocas horas contratadas que no llegan a fin de mes. Son los eternos olvidados cada vez que el Gobierno ofrece las cifras sobre el aumento del empleo y la disminución del paro.

La OCDE -integrada por 34 países que quieren promover políticas para mejorar el bienestar económico y social de las personas- no es una ong ni un partido de la izquierda radical ni un colectivo ciudadano antisistema. No. Agrupa a muchos países de Europa y a otros como Estados Unidos, Canadá, Japón, México o Nueva Zelanda.

En su informe, este selecto club afirma lo mismo que vienen diciendo distintas organizaciones no gubernamentales, los partidos políticos de la oposición y las asociaciones y los ciudadanos que padecen con dureza en carne propia la crisis económica desde hace ocho años, sin ver todavía la luz al final del túnel.

Crecimiento económico mal repartido 

En ese informe también se afirma que España “disfruta de una sólida recuperación económica”. Sí. Nadie puede negar, si se analizan los datos, que la situación económica de este país está mejorando y que crece más que la media del resto de Europa. Pero con los datos, aunque son importantes, no se come ni se paga la factura de la luz o la hipoteca. Y ese crecimiento está mal repartido y todavía no llega a quienes más sufren la crisis: los trabajadores asalariados -sobre todo los jóvenes, las mujeres y lo que tienen una baja cualificación profesional-, los autónomos y la pequeña empresa.

Probablemente no todas las recetas que recomienda la OCDE son una píldora milagrosa para resolver los problemas, pero dice algunas cosas que coinciden con lo que opina la ciudadanía y que los gobernantes deberìan tener muy en cuenta, más allá de hacer declaraciones para la galería. Por ejemplo, que España debe reducir las elevadas cifras del paro pero creando empleo de calidad, algo que el Gobierno suele olvidar cada mes cuando ofrece las cifras sobre la evolución del desempleo.

El secretario general de la OCDE, el mexicano Angel Gurría, ha presentado este informe en Madrid presencia del ministro de Economía, Luis de Guindos. Ha afirmado que en España ha aumentado la pobreza más que en los países que integran esa organización y que también hay más pobreza infantil, más desigualdad y más paro.

Ayudas sociales escasas

También se indica en el informe de la OCDE, en coincidencia con distintas organizaciones españolas, que aquí son escasas las ayudas a las familias, que es bajo el gasto social por cada niño y que son escasas, en general, las ayudas sociales de los gobiernos autonómicos.

Este informe de la OCDE, como otros de entidades y especialistas que analizan la situación y ofrecen propuestas para mejorar, no sirven para nada si se quedan solo en unos textos que tienen más o menos repercusión en los medios de comunicación. El Gobierno, el PP y los partidos de la oposición deberían traducirlos en propuestas consensuadas que se puedan llevar a la práctica, pero parece que algunos están dedicados a otras cosas: las suyas o las de su partido. Así nos va.