Juicio a "La Manada" en Pamplona

¿Se admitiría el informe si en vez de víctima de violación lo fuera de terrorismo?

No se puede sustentar la presunción de inocencia ni el derecho a la defensa en permitir un juicio a la “moralidad” de la víctima. ¿Creen, en serio, que se permitiría ese humillante informe si la víctima de violación lo fuera de un atentado terrorista? ¿O de un accidente de tráfico en el que hubiera perdido a su familia? ¿No se alegraría todo el mundo de que llevara una vida "normal"?

Me parece grave que un abogado encargue a un detective un informe para defender mejor a sus clientes cuya base está en minar la credibilidad de la denunciante porque después de la brutal agresión sexual de quien se declaró víctima de violación, ¡con solo 18 años!, lleve una vida normal.

Es especialmente trascendental esta mala práctica, porque se sustenta en la convicción de que eso puede colar en la defensa, seguramente porque el abogado conoce los principios machistas que siguen asentados en una buena parte de los ciudadanos, según los cuales algunas mujeres van buscando una violación por su manera de vestir o de comportarse.

Desde luego, no puedo evitar preguntarme cuestiones como las siguientes: ¿Se permitiría ese informe si la víctima lo fuera de un atentado terrorista? ¿O de un accidente de tráfico en el que hubiera perdido a su familia? ¿No estaría todo el mundo volcado en lograr que se recuperase, física y mentalmente, hasta poder llevar una vida normal?

“Los reinoles y las cuerdas… Después queremos violar todos”

Me cuesta entender que el mismo juez que da trámite a ese humillante informe, porque no presume la aceptación de sus conclusiones, sea el mismo que se niega a dar cabida en el juicio a los WhatsApps de los presuntos violadores antes de la fecha de autos, el 7 de julio de 2016.

En los infames WhattsApps de la tristemente famosa “Manada” se pueden leer afirmaciones como: “Hay que empezar a buscar el cloroformo, los reinoles, las cuerdas... para no cogernos los dedos porque después queremos violar todos“, según descubrió y publicó el diario Noticias de Navarra.

Si esto no sirve, porque puede suponer prejuzgar a los agresores, ¿cómo se puede admitir un informe que busca enjuiciar la credibilidad del testimonio de la víctima porque no va llorando por las esquinas y a la vista de todos ?

¿Por qué se admite un informe humillante para la víctima y no algunos WhatsApp de los presuntos agresores?

Menos mal que sí parecieron relevantes y admisibles los encontrados al día siguiente:

  • Buenos días.
  • Follándonos a una entre los 5.
  • Jajaja
  • Todo lo que cuente es poco.
  • Puta pasada de viaje.

No creo que se pueda llevar una vida normal si a los 18 años has pasado por una experiencia como la que la joven denunciante de la violación en Pamplona relata. Una versión que la Policía cree desde el primer momento, así como los testigos que la encontraron y los expertos que han declarado.

Pero, aunque así fuera, aunque la joven haya encontrado salida a la horrible experiencia que sufrió el 7 de abril, ¿no es lo que se desea a cualquier persona que sufre un grave trauma? ¿No es lo que se busca con las terapias a las que acuden? ¿No es lo que la sociedad desea para sus víctimas? ¿No se admira a quienes se sobreponen a circunstancias terribles y dolorosas en sus vidas? ¿O es que si el caso es de violación es diferente?

Si denuncias y llegas a juicio, te esperan al menos dos infiernos

Me temo que para mucha gente, todavía es así. Para algunos las víctimas de violación son diferentes, les parecen menos víctimas. Por ello se explica que la justicia no haya conseguido aún -a veces parece que ni siquiera lo ha pretendido- evitar que el doble rasero que sigue vigente para los delitos sexuales acabe suponiendo que el juicio sea a la víctima, en vez a los agresores.

Si denuncias y llegas a juicio, te esperan al menos dos infiernos: el de los hechos que sufriste y el que pasarás para demostrar que no te lo merecías ni lo ibas provocando, no lo evitaste lo suficiente, o no te resististe como no se sabe bien quién decide que hay que hacerlo.

Para algunos las víctimas de violación son diferentes, les parecen menos víctimas

No se puede sustentar la presunción de inocencia ni el derecho a la defensa en acabar permitiendo un juicio paralelo a la “moralidad” de la víctima, porque un informe de parte concluye ¡que lleva una vida normal!

No soy partidaria de los juicios paralelos, pero no admito que expresar una opinión social sea presionar, cuando se trata de defender los derechos de las víctimas contra el doble rasero y la mentalidad machista.

Sin duda, es obligación de los jueces mantenerse al margen de esa presión y de las influencias externas. Pero también es un derecho de la sociedad defender lo que piensa y exigir respeto a los valores de igualdad y a las víctimas.

No se puede sustentar la presunción de inocencia ni el derecho a la defensa en permitir un juicio a la “moralidad” de la víctima