Hubo un tiempo en que tres religiones convivieron en Toledo. Una de ellas, expulsada en la época de los Reyes Católicos, todavía encierra un vínculo y una esencia muy especial en la Ciudad de las Tres Culturas. Sefarad era su «reino» y uno de sus sitios de referencia, la sinagoga del Tránsito, sede del Museo Sefardí, es el elegido por la directora general de Turismo, Comercio y Artesanía de Castilla-La Mancha, Ana Isabel Fernández Samper, para representarla la guía «En Navidad, Toledo», en la que distintos personajes ligados con la ciudad de Toledo muestran sus rincones favoritos y donde se puede encontrar todo lo que sucederá en el mes más mágico del año en la capital regional.
La Judería es uno de sus lugares preferidos de Toledo «y el lugar más representativo son las dos sinagogas», indica. Entre ambas, Fernández Samper se queda con la del Tránsito porque guarda «el legado del pueblo judío en su estancia en Toledo durante siglos».
[ze_summary text=»Este artesonado mudéjar no lo encuentras en ningún monumento ni de Toledo ni de ninguna parte del mundo»]Este artesonado mudéjar no lo encuentras en ningún monumento ni de Toledo ni de ninguna parte del mundo[/ze_summary]
«Tenemos una sinagoga de las mejor conservadas y más bonitas del mundo. Este artesonado mudéjar no lo encuentras en ningún monumento ni de Toledo ni de ninguna parte del mundo», ilustra la directora general.
Cuentan las leyendas que los hebreos fundaron Toledo y parece que nunca se fueron de aquí. De entre todas las historias, mitos y leyendas que dejaron, ella se queda con una que mantiene viva la llama sefardí y su legado: las llaves de Sefarad.
[ze_summary text=»Conservan las llaves de sus casas, esperando el momento de regresar a Toledo»]
