A su paso por Ciudad Real

Campaña para evitar el atropello del lince ibérico en la autovía A-4

La autovía Madrid-Córdoba a su paso por la provincia de Ciudad Real también se ha convertido en un punto negro por el atropello de esta especie felina en peligro de extinción

Campaña preventiva contra el atropello de linces en gasolineras de la A-4

Seis son los ejemplares de lince ibérico que han muerto en lo que llevamos de año solo en Castilla-La Mancha, lo que supone una preocupante cifra si tenemos en cuenta que esta especie felina es la más amenazada en todo el planeta. La principal amenaza que se ha configurado para el lince no deja de ser los atropellos, que suelen ocurrir de forma involuntaria. El último censo del lince, publicado en 2016, cifra en 483 los ejemplares de estos felinos en toda la península Ibérica.

El proyecto Life+Iberlince, en el que participa el Gobierno de Castilla-La Mancha, ha presentado una campaña de divulgación y prevención de accidentes en varias gasolineras de la autovía A-4 a su paso por la provincia de Ciudad Real, que coincide con las cercanías de una de las áreas de introducción del lince en la zona de Sierra Morena. Esta campaña coincidió con la puesta en marcha de la segunda operación especial del verano y tiene como objetivo concienciar a los conductores sobre la necesidad de tomar precauciones en las zonas de paso de linces con tal de minimizar los atropellos en uno de los puntos negros para el lince dentro de nuestro país, que es esta autovía.

El proyecto de reintroducción del lince ibérico en Castilla-La Mancha está coordinado por el técnico de la empresa FomeCam Juan Francisco Ruiz, quien ha explicado los fines de esta actividad, que son llamar la atención a los conductores sobre la importancia de la supervivencia de los ejemplares de lince y la prevención en esta carretera que atraviesa zonas de población estable de lince.

A pesar de los atropellos, es un “éxito” la reintroducción del lince ibérico

El último atropello de lince ocurrió el pasado sábado 22 de julio en la autovía A-4 a su paso por el municipio ciudadrealeño de Valdepeñas. A pesar de esta mala noticia, para Juan Francisco Ruiz, el proyecto de reintroducción de la especie “está siendo un éxito”. Los datos de supervivencia están cifrados en un 70 por 100 en los linces reintroducidos, lo cual indica que se va por un buen camino para lograr una población estable de lince tras ser reintroducido en otras zonas fuera de Andalucía.

Castilla-La Mancha cuenta con una población de lince cercana a los 80 ejemplares

Según el técnico de FomeCam, “no debemos de estar preocupados porque aparezca algún lince atropellado”, a pesar de que sea “una pérdida que lamentaremos y no desearemos nunca”. Ruiz considera que merece mayor importancia poder comprobar “que las reintroducciones son un éxito”.

En Castilla-La Mancha se han realizado reintroducciones de ejemplares de lince criados en cautividad tanto en los Montes de Toledo como en la zona occidental de Sierra Morena que pertenece a la provincia de Ciudad Real. Según Iberlince, las liberaciones de esta especie fuera de Andalucía se iniciaron en el año 2014. Debemos recordar que en 2016 nacieron los primeros ejemplares de lince en la zona de los Montes de Toledo después de 30 años. En los años 80 los montes toledanos eran una de las principales áreas de asentamiento de los felinos, que acabaron por desaparecer de allí. En 2016 Iberlince censó 23 ejemplares de lince ibérico en este paraje castellano-manchego.

95 línces muertos por atropello en los últimos diez años

El proyecto Life+Iberlince trabaja junto al Ministerio de Fomento así como otras administraciones para promover actuaciones preventivas en diferentes infraestructuras para evitar los atropellos, que se cifran en un total de 95 ejemplares desde 2002. Por ello se han mejorado los pasos de agua en varias zonas de la autovía A-4, para así adecuarlos al tránsito de la fauna silvestre.

Por parte de los conductores, se debe tener muy en cuenta que ante un atropello se debe contactar de forma inmediata con los servicios de emergencias con tal de conocer las bajas en la población de esta especie protegida cuya conservación es muy importante en Castilla-La Mancha y Andalucía.