Un despropósito más

Un trasvase encubierto, una auténtica vergüenza

Entrepeñas y Buendía tienen en estos momentos 235 hectómetros cúbicos de agua almacenada. Un paupérrimo 9 por 100. Son los embalses de cabecera del río Tajo. Y fueron atracados tanto el viernes 29 como el sábado 30 con premeditación, nocturnidad y alevosía para "regalar" agua

Un despropósito de tal magnitud que costó un cese fulminante, el de Miguel Antolín, ya expresidente de la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) y que adelantó encastillalamancha.es durante la mañana del sábado 30 de septiembre. Hablamos de un trasvase encubierto.

Entrepeñas y Buendía tienen en estos momentos 235 hectómetros cúbicos de agua almacenada. Un paupérrimo 9 por 100. Son los embalses de cabecera del río Tajo. Y fueron atracados tanto el viernes 29 como el sábado 30 con premeditación, nocturnidad y alevosía para “regalar” agua de los regantes de Estremera, en la Comunidad de Madrid, a los del Segura. Permitido por Liana Ardiles, directora general del Agua, dependiente del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

Un trasvase encubierto, no una cesión entre particulares

Un despropósito de tal magnitud, reitero, que ha provocado la indignación de todo aquel que tiene dos dedos de frente. Que no tiene parangón dada la situación de los embalses y más sabiendo que según transcurren las semanas el agua se agota, se acaba…

El Gobierno de España dijo, aunque les parezca increíble, que no era un trasvase, sino una cesión de agua… ¡¡¡Entre particulares!!! Como si el agua fuera privada y no pública. Como si no fuera de todos.

Trasvase encubierto del que dio la voz de alarma el cofundador y coportavoz de la Plataforma en Defensa de los Ríos Tajo y Alberche, Miguel Ángel Sánchez, protector cada hora, minuto y segundo, cuando el viernes por la noche alertó de que se estaba trasvasando agua… ¡Increíble! Noticia de la que se hico eco rápidamente este periódico y, a partir de ahí…

Tres horas más tarde publicábamos que Antolín había caído y las reacciones fueron variadas.

Quizás la más dura es la de quienes tienen los embalses al lado y ven cómo cada día el nivel baja y hasta algunos pueblos ni siquiera pueden coger agua para beber mientras se lo llevan a otra comunidad autónoma. Me refiero a la Asociación de Municipios Ribereños de los Embalses de Entrepeñas y Buendía, quienes expresaron que los tomaban por idiotas y que hay que tener poca vergüenza, muy poca, para cometer tal tropelía.

No hay razón alguna que justifique este trasvase o cesión de agua entre particulares si alguien lo quiere llamar así. Ni una.

Pero parece que esto no hay quién lo pare.

Qué vergüenza.

@CesardelRioPolo

cesardelrio@encastillalamancha.es