Robaban coches en Madrid y los despiezaban en talleres clandestinos de Toledo
Parte de los coches eran trasladados a municipios de la provincia de Toledo, donde eran desmontados en naves industriales y talleres clandestinos ubicados en zonas aisladas. Una vez en destino, los vehículos eran despiezados para su posterior venta por piezas, generando importantes beneficios económicos ilícitos