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miércoles, 10 de agosto de 2022
Foto - Rebeca Arango
CONTENIDO ESPECIAL AUTOMOCIÓN - 18 septiembre 2020 - Toledo

Según el último informe anual de la DGT, en nuestro país, los accidentes contabilizados en la ciudad duplican en número a los que se dan en zonas interurbanas. Las consecuencias aún siendo menos graves en áreas metropolitanas (solo un 5% de las personas involucradas necesitaron atención hospitalaria), ocasionan daños materiales y ponen en riesgo no solo al conductor y a sus ocupantes, sino también a peatones y otros vehículos motorizados.

Un gran número de estos accidentes son evitables, ya que las principales causas son las distracciones. El uso del teléfono, acciones como fumar, comer, beber o buscar algo dentro del habitáculo pueden dar lugar a esos pocos segundos de desatención que son suficientes para tener un incidente al volante.


Otras infracciones comunes, como no mantener las distancias de seguridad o no respetar las prioridades de paso, se han convertido también en causas habituales de accidentes urbanos. El no tomar las precauciones necesarias en pequeñas actuaciones cotidianas como dar marcha atrás o aparcar suponen igualmente un riesgo.

Daños en los accidentes de tráfico más comunes

El impacto por alcance trasero y lateral en un cruce o rotonda son los percances más corrientes durante la conducción en el ámbito urbano. Suelen ser de poca envergadura, sin víctimas o con lesiones leves, en la mayoría de los casos esguinces cervicales.

En la ciudad, los desperfectos materiales más frecuentes en el vehículo son los daños en la parte delantera y trasera del automóvil. Dependiendo de la gravedad del impacto puede ser necesario sustituir la luna trasera y el parachoques del coche.

Qué precauciones tomar

Algunas de las acciones cotidianas que podemos realizar son de sobra conocidas y ya interiorizadas, pero recordarlas nunca está de más.

  • El cinturón de seguridad. En zonas urbanas es obligatorio desde 1992. Según la OMS es uno de los inventos que más vidas ha salvado y es que actúa de freno del cuerpo en caso de impacto. Pero deja de ser efectivo si no se utiliza según las recomendaciones generales.
  • Evitar los aparatos electrónicos. Es una de las distracciones más comunes durante la conducción. Llamar, escribir o consultar cualquier información en el teléfono obliga a desviar los ojos de la vía durante unos segundos muy valiosos. Pueden suponer la capacidad de reaccionar o no a tiempo ante un imprevisto.
  • Tener el coche en buenas condiciones y con las revisiones al día es fundamental para la seguridad vial. Comprobar la presión de los neumáticos, que las lunas no tengan desperfectos, revisar las pastillas del freno y las luces disminuyen las probabilidades de accidente.
  • Es aconsejable conducir con zapatos cómodos y recogidos evitando, en la medida de lo posible, tacones altos y chanclas. No existe una normativa en cuanto al tipo de calzado pero la DGT apela al sentido común: el pie debe tener capacidad de movimiento y control sobre los pedales.
  • En el estacionamiento antes de salir o entrar al vehículo hay que extremar las precauciones y asegurarse de que no pase nadie antes de abrir la puerta.

Las normas de circulación están destinadas a mejorar la seguridad de todos. Determina los aspectos básicos del comportamiento vial como la velocidad, las prioridades, la distancia de seguridad o la entrada y salida de las rotondas. Pero además debe siempre primar la sensatez y la precaución al volante.

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