lunes, 6 de febrero de 2023
04/11/2011junio 14th, 2017
César del Río César del Río

Arturo se quiere ir a Madrid, eso lo tengo claro. Y Tizón lo sabe, aunque ponga esa cara de abuelete pillo y despistado que hace como que no se entera de nada y diga que… Pero me da igual lo que diga Tizón, porque Arturo se quiere ir a la capital. Por cierto, García se deja querer por Arturo y por Tizón casi a partes iguales. Y digo casi porque hace más caso a Arturo que a Tizón. Arturo se guarda y calla siempre el sí y Tizón, por lo general, contesta que no. Y al final seguro que es García quien decide. Como siempre ha hecho. ¡Pardiez con Arturo García-Tizón!

Arturo se quiere ir a Madrid, eso lo tengo claro. Y Tizón lo sabe, aunque ponga esa cara de… Cuando Cospedal le llamó hace ahora cuatro años para que encabezara la candidatura por el PP al Congreso de los Diputados por la provincia de Toledo, Arturo se encontraba en la cama, con vértigos.


En su cama de Madrid, por cierto. ¡Pardiez otra vez!

…García decide, seguro.

Pero el vértigo de la política pudo con la enfermedad del vértigo. Y a partir de ahí todo fue vertiginoso. Llegó a Toledo, fue elegido diputado nacional tras «arrasar» a su amigo Bono y nació otro Arturo. Porque Tizón seguía siendo el mismo. Y, por supuesto, García ya era otra historia.

Asentada Cospedal tras calmar el partido, volvió a mirar a Arturo. Tocaba decidir quién sería el presidente provincial del PP en Toledo. Arturo medio desvió la mirada electa, pero Tizón iba por ahí diciendo que no. Qué casualidad, como ahora. Al final decidió García. Y fue que sí. Ya era bipopular. Dos veces PP. Diputado y presidente provincial. Poco a poco se acercaban las elecciones autonómicas y municipales…

Y con ellas, otro lío.

Esta vez Arturo no quería («oiga, ¡no quería!») y Tizón tampoco. Ser candidato a la Alcaldía de la capital regional. Que no la nacional, otro gallo nos cantara. Por lo que García lo tuvo muy fácil. La elección final en el PP también fue de vértigo. Él no decía ni sí, ni no, ni que sí ni que no. Emiliano no le creía y Page no sabía qué pensar. El socialista García, pura coincidencia en los apellidos, dudaba. O lo dudaba, que no es lo mismo.

Tizón se culparía de la tardanza en la elección y ahora purga penas como concejal. De primer segundo. Era el número dos.

Con las nacionales en liza, llega de nuevo su momento. El de Arturo, porque Tizón dice que no sabe qué va a ser de él. El «popular» García decide. En la entrevista que encastillalamancha.es publica en esta misma página Arturo dice que lo que de verdad le gustaría ser es consejero de Estado. Permanente. Para toda la vida. Ni ministro ni secretario de Estado. Consejero de Estado. Que es un puesto precioso e incompatible con todo lo demás. Eso dice Tizón. Broche final a su carrera en la jurisprudencia.

Hace cuatro años llegó y cuatro años después es muy probable que se marche. ¿Arturo? ¿Tizón? Al final lo decidirá García.

¡Requetepardiez!

PD.- Que salgan a calentar Emilio, Jaime y Juanjo por los pasillos de la Diputación de Toledo. No precisamente tiene que ser por este orden. ¿O sí? ¿O a la inversa?

¡Qué vértigo! ¿Verdad, Arturo?

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