Núñez (PP) reclama que Cataluña no tenga "privilegios" y Picazo (Cs) reprocha a Sánchez la "polarización"

En clave nacional, dos de los líderes políticos en la región coinciden en pedir que ningún castellanomanchego sea "menos que un catalán", en palabras de Paco Núñez, ni de "segunda", como critica Carmen Picazo, todo ello después de la conformación del nuevo Gobierno de España

Carmen Picazo y Paco Núñez.

El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha preguntado al presidente regional, Emiliano García-Page, qué financiación autonómica le espera a la región con el nuevo Gobierno que encabeza Pedro Sánchez, afirmando que tras la aprobación una mesa bilateral con Cataluña, esta Comunidad Autónoma «elija, decida y opine primero frente al conjunto del Estado», según ha dicho Núñez.

Así se ha referido Núñez este lunes, antes de participar en la Junta Directiva Nacional del Partido Popular en la sede nacional, donde ha indicado que el PP va a reclamar una «buena financiación autonómica» tanto en las Cortes regionales, como en el Congreso y en el Senado a través de sus parlamentarios nacionales.

Además, los ‘populares’ van a reclamar que Cataluña «no tenga privilegios frente a Castilla-La Mancha» por la «bilateralidad» que ha adquirido gracias al Gobierno de Sánchez!, ya que, como ha aseverado Núñez, «ningún castellano-manchego es menos que ningún catalán».

Así, Núñez ha añadido que el Partido Popular trabajará para mejorar la financiación autonómica de Castilla-La Mancha para que la región cuente con más recursos para sanidad, educación o infraestructuras y para que el pacto de Sánchez, «que han avalado los diputados de Page», recuerda Núñez, «no implique más dinero para Cataluña y menos para Castilla-La Mancha».

Núñez ha dicho que este Gobierno nace de un pacto entre «comunistas, filoetarras e independentistas» y perjudica los intereses de la Comunidad Autónoma «tras votar los diputados socialistas de la región la creación de esta mesa bilateral para hablar con Cataluña y que implica que asuntos tan importantes como la financiación se vaya a debatir primero con Cataluña y posteriormente podamos hablar los demás», ha explicado Núñez a través de un comunicado del Partido Popular.

En este sentido, el presidente regional del PP ha reprochado que Castilla-La Mancha «ya pierde hoy mil millones de euros» con la financiación autonómica que dejó José Luis Rodríguez Zapatero para el conjunto del país. «Ya la última propuesta de financiación autonómica del PSOE se dejaba a Castilla-La Mancha con mil millones de euros de deuda de perjuicio», ha finalizado.

Picazo: «Contra la polarización que promueve Sánchez, España necesita un centro fuerte»

Por otro lado, la portavoz de Ciudadanos en las Cortes de Castilla-La Mancha, Carmen Picazo, ha reivindicado que «España necesita un centro fuerte para salir del escenario de polarización que está promoviendo Sánchez». En una rueda de prensa ofrecida este lunes en el Parlamento regional, la diputada se ha referido a las manifestaciones convocadas este fin de semana por Vox, concentraciones en las que se ha visto a numerosos simpatizantes de este partido exhibiendo banderas preconstitucionales y cantando el ‘Cara al sol’.

«Es muy preocupante este clima de confrontación entre extremos», ha señalado Picazo, apelando a «la sensatez y el sentido común de la inmensa mayoría de los españoles, que quieren estabilidad, convivencia, moderación y política útil, y rechazan tanto la apología del franquismo como la participación de miembros de Podemos en movilizaciones a favor de los presos de ETA».

Precisamente Ciudadanos ha presentado para el debate general del Pleno del próximo jueves una propuesta para que las Cortes se pronuncien a favor de la Constitución y contra las cesiones del Gobierno de España a los partidos separatistas. «No vamos a permanecer de brazos cruzados mientras los castellanomanchegos son tratados por el Gobierno de España como ciudadanos de segunda», ha anticipado la portavoz naranja, recordando que «Inés Arrimadas ofreció a Sánchez una solución, la Vía 221, la suma de los partidos constitucionalistas, pero Sánchez prefirió hacer un Gobierno de coalición con estos que ahora se manifiestan a favor de los miembros de ETA».