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domingo, 29 de mayo de 2022
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Antonio Gómez y Manuel Esteban 28/06/2017junio 29th, 2017

Los dos urólogos toledanos son Antonio Gómez y Manuel Esteban, quienes en este 2017 han partido hacia Nicaragua en una nueva misión en la que estarán desde primera hora de la mañana hasta última hora de la tarde operando en los hospitales de León y Matagalpa.

[ze_summary text=»En España nos quejamos mucho de lo que tenemos, pero no nos damos cuenta de que lo que hay allí»]En España nos quejamos mucho de lo que tenemos, pero no nos damos cuenta de que lo que hay allí[/ze_summary] 


Con el doctor Gómez ha charlado encastillalamancha.es y cuenta de qué manera se las apañan con escasez de material y recursos. Explica cómo utilizan algunos remedios caseros como sustituir suero fisiológico por agua embotellada, tener el honor de practicar el primer trasplante de riñón de Honduras, o porqué han tenido que llevar guardaespaldas. Pero para empezar, avisa: «Aquí nos quejamos mucho de lo que tenemos, pero no somos conscientes de las situaciones que pasan en Centroamérica».

Nueve de los mejores urólogos del país, en Nicaragua operando todo el día

Esta semana, tanto Gómez como Esteban están en Nicaragua ayudando en los hospitales donde los médicos locales tienen pacientes esperando a ser operados.

La clave es que en muchas ocasiones en los hospitales no tienen especialistas que puedan acometer las operaciones y mucho menos con el déficit de material con el que cuentan.

Por este motivo, hasta Centroamérica se desplazan para echar una mano nueve expertos en urología, la especialidad médico-quirúrjica encargada del estudio, diagnóstico y tratamiento de las patologías que afectan al aparato urinario. Además de los dos médicos toledanos, van los jefes de servicio de Jaén, Jerez, Cádiz… También una uróloga de Tenerife, otro de Palma de Mallorca y un último de Madrid. Están auspiciados por la Asociación Española de Urología y la demanda para ir hasta Centroamérica de médicos de todos los puntos del país es elevada. Porque a este cometido, asevera el doctor del Virgen de la Salud de Toledo, «vamos siempre que podemos».

 

[ze_summary text=»Su labor sanitaria consistirá en operar desde por la mañana hasta por la noche, tiene que ir gente que sepa operar y resolver problemas con pocos medios»]Su labor sanitaria consistirá en operar desde por la mañana hasta por la noche, tiene que ir gente que sepa operar y resolver problemas con pocos medios[/ze_summary] 

Su labor sanitaria consiste en «operar desde por la mañana hasta última hora de la tarde». «Tiene que ir gente que sepa operar y resolver problemas con pocos medios», asegura el doctor Gómez. En estas condiciones, «hay que acostumbrarse y saber que el objetivo es solucionar todo lo que es posible e intentar no tener complicaciones, porque si les dejas allí enredos, no tienen solución». Porque no vale con ir y «pedir cosas que no te pueden conseguir», afirma.

Además de las operaciones, en los lugares en los que desarrollan su labor también imparten charlas, dan cursos a los médicos del otro lado del charco e intentan arreglar todo lo posible.

La altruista misión

Sin duda, lo más emotivo de este viaje es el propósito con el que lo hacen los médicos: ayudar sin pedir nada a cambio, incluso a costa de sus propias vacaciones. Así es, el doctor Gómez relata que la semana por tierras americanas son parte de sus vacaciones. Evita hacer mucho papeleo para tener que irse. «Pido una semana de mis vacaciones y así es más sencillo», subraya. Además, ellos no cobran nada por tantas horas -bisturí en mano-.

Los médicos extranjeros se convierten por momentos en la única opción para la supervivencia de algunos pacientes. Por ejemplo, la única solución para un tumor renal pasa por la operación, pero allí hay muchas veces que no saben cómo realizarlo. Por este motivo es tan fundamental su trabajo, los gobernantes de los países centroamericanos se interesan por solucionar los problemas sanitarios, «pero necesitan mucha ayuda», se lamenta.

[ze_summary text=»Ya son más de 15 años tratando a gente sin recursos o con problemas que allí que no pueden solucionar»]Ya son más de 15 años tratando a gente sin recursos o con problemas que allí que no pueden solucionar[/ze_summary] 

Aunque entre la pena surge la esperanza. Entre las asociaciones, en este caso de urología, tanto de América como de España «hay muy buena relación», lo que posibilita que «nosotros vayamos, ellos vengan», y de este modo con charlas, cursos y ayuda in situ, poder mejorar la sanidad en los países que visitan. Suelen acudir a países carencias en atención sanitaria, como Guatemala, Honduras, o el de este año, Nicaragua. «No vamos a Argentina o Brasil, que tienen menos problemas», indica Gómez.

El agradecimiento, lo más gratificante del viaje

Sin duda, esta desinteresada historia tiene una gran recompensa: el agradecimiento de la gente. «Poder hacer algo por ello aunque sea poco» se ve recompensado con el «agradecimiento que te traes», porque sirve para el día a día y para todo lo que llevan a cabo en España. «Es totalmente gratificante», reconoce.

«Ves cómo están en otros sitios y al volver aquí entran ganas de decir -no os quejéis-. Aquí tenemos de todo, se vive muy bien y está la gente peleándose unos con otros. Tendrían que ver lo que hay por ahí fuera», donde «todavía hay mucha gente que está sufriendo y que muere, porque allí si a un paciente le hace falta un trasplante o una diálisis, se muere».

[ze_summary text=»Allí valoran mucho más cuando la sanidad te cura y te tratan como si fueras un dios»]Allí valoran mucho más cuando la sanidad te cura y te tratan como si fueras un dios[/ze_summary] 

Como no están acostumbrados a que la Sanidad responda, porque ni siquiera existe, «valoran mucho más cuando la sanidad te cura», de modo que a los médicos extranjeros les tratan «como si fueran dioses». Pero el doctor Gómez, muy cercano y con los pies en la tierra, indica que son «personas normales», solo que han tenido «la oportunidad de nacer en un sitio donde hay medios y ellos no lo tienen».

Extirpar una bala, el primer trasplante de riñón de Honduras…

Honduras es un país  con un entorno rural predominante y sin apenas tiene acceso a la sanidad. También hay quien vive en las ciudades, pero en los hospitales no cuentan con el material ni con los especialistas para acometer los tratamientos. Los problemas sanitarios que arrastran hace que sea un destino que suelen visitar con frecuencia.

[ze_summary text=»Hemos ido a ciudades de Honduras que soy muy peligrosas, teníamos que ir con guardaespaldas por todos lo problemas de la droga y los secuestros»]Hemos ido a ciudades de Honduras que soy muy peligrosas, teníamos que ir con guardaespaldas por todos lo problemas de la droga y los secuestros[/ze_summary] 

El país vive asolado por ser lugar de paso de las drogas. Las maras se adueñan de gran parte del país, y por el temor a los secuestros que tienen los gobernantes, los médicos en su estancia siempre van con seguridad.

«Hemos ido a ciudades de Honduras que soy muy peligrosas, teníamos que ir con guardaespaldas por todos lo problemas de la droga y los secuestros, por si acaso aprovechaban y nos secuestraban, eso no suele pasar, pero los gobiernos temen que ocurra y produzca un secuestro exprés para pedir dinero», indica. Eso sí, el destino de este año, Nicaragua, es «un país un poco más tranquilo».

Pero no todo lo que pasa en Honduras es peligroso, este grupo de médicos que viaja a Centroamérica tuvo un gran honor hace unos cuatro años: consiguieron realizar el primer trasplante de riñón del país.

«Hace cuatro año en Honduras hicimos el primer trasplante renal de vivo. Se hace muy poco, son procedimientos caros que no solo constan de la intervención sino que luego necesitan una medicación de por vida, con fármacos para que no rechace el riñón y eso la gente no lo puede costear. La Sanidad en esos países además de ser bastante precaria, no tiene una seguridad social como tenemos aquí», afirma el toledano.

Una de las cuestiones importantes de que ellos operen en Centroamérica precisamente es eso, abaratar los costes para los pacientes, porque ellos no cobran por las operaciones. Además intentan conseguir «algún tipo de financiación de algún laboratorio farmacéutico o de organización» que sirva «para que estos paciente se puedan seguir tratando de por vida».

También en Honduras, en la ciudad de Gracia, fueron protagonistas de algo que solo se pueden vivir en estas aventuras, extirpar una bala a un chico joven, pero una bala en el conducto de la uretra. Este conducto es el que transporta la orina desde la vejiga hasta expulsarlo por el pene. Pues bien, este paciente tenía la bala alojada en la vejiga tras un tiroteo, ¡y la estaba orinando! «Son caso que evidentemente aquí no ves», asevera.

Los remedios caseros: suero fisiológico por agua mineral

La carencia de material es un hándicap, pero ningún caso un impedimento. «Al final te das cuenta de que la tecnología y los avances ayudan, pero no son fundamentales. Todos queremos el robot y cosas así, pero tampoco impiden desarrollar el trabajo».

En una ocasión, estaban haciendo una revisión de próstata y tenían que extirpar los trocitos que iban cortando a través de la uretra. Es un procedimiento que se desarrolla de esta manera para evitar una incisión en la tripa. En España, el procedimiento habitualmente se realiza con unas bolsas de suero que vienen preparadas, pero allí no había. Solución: comprar botellas de agua Fontvella en una tienda cercana. Lo hicieron y no hubo ningún problema, «tienes que apañártelas», reconoce.

 

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