…Y una gran bola de fuego sobrevoló Toledo y Madrid antes de extinguirse
La roca se ha vuelto incandescente a una altura de 81 kilómetros, tan brillante como una luena llena y, tras entrar en la atmósfera por el noreste de la provincia de Toledo, ha seguido en dirección noroeste, sobrevolando la Comunidad de Madrid, desintegrándose a una altitud de 34 kilómetros, sobre Fuenlabrada