Vídeo: la gran estafa en las provincias de Toledo y Madrid: suplantaron 140 identidades…
La metodología versaba en la comprobación de la existencia y funcionamiento de las cuentas corrientes de las víctimas mediante la petición de saldo o realizar un microingreso. Posteriormente procedían a la modificación del teléfono y correo electrónico, elementos de contacto entre banco y cliente, “secuestrando” la cuenta, al disponer de las comunicaciones de seguridad y uso de su banca electrónica