Una trabajadora de una panadería de Toledo logra la incapacidad absoluta por migrañas
El juzgado de lo social número 4 de Toledo estimó la invalidez permanente absoluta derivada de enfermedad común, condenando al INSS y a la TGSS a abonar a la demandante una prestación económica consistente en una pensión vitalicia equivalente al 100% de la base reguladora de 1.138 euros al mes