La artrosis de mano afecta especialmente a mujeres a partir de los 50 años
Dolor, rigidez y pérdida de fuerza pueden ser signos incipientes de una enfermedad que, detectada a tiempo, puede tratarse para poder preservar la movilidad y la autonomía en las actividades cotidianas. Los tratamientos pueden incluir fisioterapia especializada, ejercicios de movilidad, férulas, medicación para el control del dolor e infiltraciones en casos seleccionados