Sus restos fueron identificados hace un mes

El final del largo camino: Ascensión Mendieta por fin entierra a su padre Timoteo

Ascención Mendieta, la hija de Timoteo, represaliado del Franquismo, por fin cierra el circulo que le llevó a recorrer el mundo para exigir justicia

Ascensión Mendieta vela el féretro de su padre, Timoteo. Foto - @timoteomendieta

Ascensión Mendieta ha enterrado hoy en el cementerio civil de la Almudena (Madrid) a su padre Timoteo, un sindicalista represaliado del franquismo asesinado en 1939 cuyos restos fueron exhumados en mayo gracias a la “querella argentina”, la causa que investiga los crímenes del franquismo en ese país latinoamericano.

Mendieta, de 91 años, ha podido hoy dar sepultura a su padre, hasta ahora enterrado en una fosa común del cementerio de Guadalajara y cuyos restos fueron hallados en la primera exhumación que se realiza en España solicitada por la jueza argentina María Romilda Servini de Cubría por el principio de justicia universal.

Así narraba a encastillalamancha.es la nieta de Timoteo Mendieta, Chon Vargas Mendieta, los 43 largos años de lucha y agonía para poder encontrar los restos de su abuelo casi 80 años después de su muerte.

A su paso por el cementerio civil de la Almudena, tras el féretro, Mendieta ha sido aplaudida por múltiples personas que la felicitaban, le daban las gracias y le llamaban “valiente” entre claveles rojos y banderas tricolor.

Los restos de este sindicalista, asesinado el 15 de noviembre de 1936, fueron identificados el pasado 9 de junio; su cuerpo fue enterrado un día después de su muerte en una fosa común del cementerio de Guadalajara y han sido necesarias dos exhumaciones para encontrarlo.

Ascensión Mendieta forma parte del grupo de familiares de víctimas de crímenes cometidos durante la guerra civil y la dictadura de Francisco Franco (1939-9175) que en 2010 interpuso una demanda ante el Tribunal Oral Federal de Argentina, creado especialmente para la defensa de los Derechos Humanos y ha sido la primera en hallar los restos de sus familiares.

A los 88 años voló a Argentina para pedir ayuda a la jueza María Romilda Servini.

El empeño de esta mujer nonagenaria permitirá a otras 27 familias identificar a sus parientes, como resultado de las dos exhumaciones llevadas a cabo en su búsqueda, según aseguró en un comunicado la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica.