El 1 de enero de 1999 cambió la historia de Marchamalo, un municipio considerado barrio anexionado de Guadalajara, que en ese momento obtuvo la independencia de la capital alcarreña. En estos 26 años ha duplicado población, de los 4.000 de 1999 a los casi 9.000 de la actualidad.
Historia
El origen de Marchamalo es muy antiguo, y data de las primeras civilizaciones socialmente organizadas de la Península Ibérica. Hay indicios de que el primer asentamiento que puede relacionarse con los primeros moradores de Marchamalo es el de la antigua Arriaca, un asentamiento primero carpetano y después hispano-romano que se favoreció desde sus inicios por estar situado al pie de importantes vías de comunicación.
El carácter de Marchamalo como cruce de caminos ha sido el motor de desarrollo económico y social hasta llegar a nuestros días, siendo este el principal motivo del vertiginoso aumento de población vivido en las últimas décadas y, en especial, en el último lustro.
La condición del municipio perteneciente al área de desarrollo industrial, empresarial y residencial conocida como el Corredor del Henares, compuesta por todos los términos municipales situados en el área de expansión de Madrid, desde la capital de España hasta Guadalajara, lo que ha conllevado el reciente y radical cambio experimentado por Marchamalo.
Sin embargo, Marchamalo ha sido un lugar donde se han vivido y padecido en primera persona algunos de los más reseñables capítulos de la historia, desde la ocupación romana, a la árabe y la Reconquista, pasando después por la marca que dejó la plaga de peste negra o la Inquisición, el Renacimiento, la Guerra de Sucesión y la de Independencia, hasta llegar al siglo XX y superar el terrible periodo de la Guerra Civil y la dictadura franquista.
Marchamalo ya fue independiente
Durante todos los años en que Marchamalo va tomando forma, se trata, a pesar de todo, de una simple aldea de Guadalajara que no cuenta con jurisdicción propia. Marchamalo se convierte en Villa en 1627, pero aún habría más sacrificios y disputas pendientes con la ciudad vecina.
A finales de la dictadura franquista hay cambios importantes en la ordenación del territorio, es una época de fusión de poblaciones, y en 1973 Marchamalo vuelve a ser un simple barrio de Guadalajara.
Sin embargo el 1 de enero de 1999 los gallardos deciden en referéndum que quieren convertirse en municipio independente. Aquel día Marchamalo se despidió finalmente de la tutela de Guadalajara, a quien perteneció como barrio anexionado durante 26 largos años, e inició su camino en solitario, el cual “nos ha llevado hasta el día de hoy siendo un municipio autosuficiente y uno de los que puede presumir de mayor calidad de vida en Guadalajara y en toda la región”, afirma el actual alcalde, Rafael Esteban.
La autonomía administrativa y de gestión de sus recursos económicos como municipio independiente le llegó a Marchamalo sumando una población de 4.250 vecinos y vecinas, siendo la quinta localidad de la provincia de Guadalajara por número de habitantes. 26 años después Marchamalo ha duplicado su población y es la sexta localidad más poblada de Guadalajara, tras la capital, Azuqueca de Henares, Alovera, El Casar y Cabanillas del Campo, en la actualidad cuenta con 8714 habitantes.

Iglesia Marchamalo Foto: Ayuntamiento de Marchamalo
Qué ver en Marchamalo
El municipio de Marchamalo tiene como epicentro su Plaza Mayor, allí se ubican parte de la actividad diaria del municipio, como la sede del Ayuntamiento en donde se gestiona todo el funcionamiento del pueblo. A pocos metros tenemos la Iglesia de la Santa Cruz, del siglo XVI, de estilo mudéjar toledano, se construyó sobre otra más antigua bajo la dirección de los maestros aparejadores Pedro de Medinilla y Juan de Ballesteros, destacando su torre de ladrillo rematada por un elevado chapitel de pizarra.
En esta misma plaza se encuentra el Palacio de Ramírez Arellano, un edificio del siglo XVII que fue cuartel de Felipe V y que en la actualidad alberga el Restaurante Las Llaves, uno de los establecimientos de hostelería más destacados de Guadalajara.
Marchamalo también cuenta con gran parte del trazado del Canal del Henares, una obra de ingeniería del siglo XIX que permite regar las parcelas de los agricultores del municipio y además proporciona al visitante un agradable paseo por la zona.
Por todo esto Marchamalo seguirá creciendo de población en los próximos años a pesar de su cercanía de Guadalajara capital.

Canal Henares Foto: Ayuntamiento de Marchamalo
