Después de una año y medio al frente del Deportivo Guadalajara, Pere Martí ha dejado de ser entrenador del primer equipo del conjunto morado. El míster deja al equipo a tan solo tres puntos de la permanencia, tras haber sido una figura clave en el crecimiento deportivo y estructural del club. Su trabajo, siempre desde la discreción, el esfuerzo diario y su profesionalidad, ha marcado una etapa que será recordada con orgullo.
Martí ha comparecido esta mañana junto al presidente del club Carlos Ávila y el director deportivo, Néstor Susaeta para abordar esta situación y dar algunas explicaciones. El mister ha comentado: “Ser entrenador requiere mucha energía para tirar del carro, y yo ya no la tenía”.
Además ha apuntado que el cambio en el banquillo se debe a un desgaste en la gestión “No éramos tan buenos el año pasado como para hacer todo lo que hicimos, pero la dinámica era muy positiva. Ahora no somos tan malos para estar donde estamos, pero la negatividad y el pesimismo hacían necesario un cambio”
Tanto el director deportivo como el presidente del club han entendido que esta destitución era lo más conveniente para el club, pero que nunca querrían haberla tomado como apunta Susaeta: «es un día muy complicado, estos dos días lo están siendo, se va un amigo mío, un entrenador como la copa de un pino, impresionantemente bueno. Es un día muy complicado pero es la decisión acertada».
Por su parte el presidente, Carlos Ávila ha explicado :» Pere significa mucho en este club a nivel profesional, a nivel personal también. Es una decisión muy complicada, muy dura de tomar porque no hay una pérdida de confianza, no es un problema de resultados, no es un problema de juego, es un problema de energía de fatiga.»
Historia en el Depor
El técnico llegó al club en la temporada 2024/25 con una plantilla completamente nueva y, desde el primer momento, implantó una idea de juego que llevó al equipo a firmar números históricos. Bajo su dirección, el Deportivo Guadalajara se proclamó campeón de liga por segunda vez en su historia, logrando el título de Segunda Federación con cuatro jornadas de antelación. El Pedro Escartín se convirtió en un auténtico fortín, con pleno de victorias salvo en dos encuentros, y el equipo llegó a encadenar más de una vuelta completa sin conocer la derrota.
Gracias a ese trabajo, el club regresó a una tercera categoría nacional después de más de una década y logró, además, la clasificación directa para la Copa del Rey. Una competición que quedará para siempre en la memoria de todos por haber alcanzado por primera vez en su historia los dieciseisavos de final, culminando ese camino con el histórico enfrentamiento frente al FC Barcelona, en una noche inolvidable para Guadalajara y para todo el deporte alcarreño, y que fue posible en gran parte gracias a la labor de Pere Martí.
Desde el C.D. Guadalajara ha querido expresar «nuestro agradecimiento eterno y desearle el mayor de los éxitos en su futuro personal y profesional, con la certeza de que Guadalajara siempre será su casa».
