La Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía ha alertado este miércoles de la situación de «colapso» del sistema al no haber nuevas reglas de explotación y continuar con la aprobación de trasvases automáticos del Tajo al Segura.
En un comunicado, los pueblos ribereños han lamentado que esta doble dinámica «desangra» los embalses y «dilapida» el pequeño ciclo húmedo de los dos últimos años, mientras el año hidrológico en curso se sitúa ya entre los más secos del último medio siglo.
Las críticas se producen tras la decisión de la Comisión de Explotación del Trasvase Tajo-Segura de autorizar este miércoles un nuevo envío de 81 hectómetros cúbicos al Levante para el primer trimestre del año —27 hectómetros cúbicos mensuales—, una cantidad fijada con las reglas antiguas. Todo ello, subrayan los ribereños, mientras el propio Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico incrementa de forma paralela las obligaciones de salida por el río Tajo para cumplir con los caudales ecológicos.
A su juicio, el Ministerio «sigue con el piloto automático» y mantiene abierta la derivación hacia el Segura cuando, con el escalón previsto para 2025 y 2026, «ya debería haberse cerrado el grifo» y hace ya dos años que deberían haberse aprobado las nuevas reglas de explotación.
El técnico de la asociación Miguel Ángel Sánchez ha explicado que la situación actual equivale a tener «dos tuberías enormes vaciando Entrepeñas y Buendía», por un lado, la del Tajo vinculada a las salidas necesarias y ajustadas a derecho para cumplir los caudales legales; y por otro, la del trasvase que debería haberse frenado ya con la adaptación comprometida de las reglas.
Esta inercia del Ministerio, ha continuado «no aprende de errores anteriores y pone en riesgo la gestión de los próximos años», cuando la planificación debería ser «muy prudente».
Dos años de retraso
En la misma línea se ha pronunciado el presidente de la asociación, Borja Castro, quien ha incidido en que las reglas de explotación deberían haberse actualizado hace ya dos años.
“Se va a cerrar el trasvase los dos próximos meses por tareas de mantenimiento y no sabemos nada de los medios», ha explicado, alertando de que los municipios ribereños están a la espera de que se resuelvan «dos recursos pendientes del plan de cuenca».
Según Castro, la situación actual representa un auténtico “colapso”, con los embalses padeciendo “viejas reglas” y atravesando “los meses de otoño e invierno más secos de la serie histórica desde que se puso en marcha la tubería”.
Por todo ello, los municipios ribereños insisten en que el Ministerio debe abandonar la rutina de aprobar envíos con una normativa “desfasada” y actuar con “coherencia” ante la nueva realidad del sistema, marcada tanto por el aumento de las exigencias ambientales en el Tajo como por la necesidad de preservar reservas en embalses de gestión hiperanual.
