El jurado popular ha declarado culpable por unanimidad al portero de un establecimiento de ocio nocturno de Bolaños de Calatrava por un delito de homicidio por imprudencia y por un delito de lesiones dolosas en grado de tentativa, en relación con la muerte de un cliente tras una riña ocurrida en julio de 2022 a las puertas de un bar.
El veredicto, que se ha dado a conocer este viernes en la Audiencia Provincial de Ciudad Real tras un día de deliberación, ha descartado el delito de homicidio doloso por el que Fiscalía y acusación particular solicitaban una condena de 14 años de prisión.
Tras conocerse la decisión del jurado, el Ministerio Fiscal ha anunciado que rebaja su petición inicial y ha solicitado ahora una pena de cuatro años de prisión por el delito de homicidio imprudente, ajustándose al pronunciamiento del jurado. La acusación particular se ha adherido a la solicitud de pena formulada por la Fiscalía, asumiendo el nuevo encaje penal de los hechos.
Por su parte, la defensa ha solicitado la imposición de una pena de un año de prisión y ha pedido la apertura de la pieza correspondiente para debatir la situación personal del acusado, teniendo en cuenta que ha permanecido más de tres años en prisión provisional y pedir su libertad provisional.
El magistrado presidente ha indicado que la sentencia se dictará la próxima semana y ha apuntado que, dada su cercanía temporal, podría valorarse la libertad provisional del acusado en atención a las circunstancias del caso. Con este veredicto, el procedimiento queda pendiente de la sentencia que deberá fijar de forma definitiva las penas.
Tres días de juicio y uno de deliberación
El juicio con jurado celebrado en la Audiencia Provincial de Ciudad Real por la muerte de un cliente a las puertas de un bar de Bolaños de Calatrava en julio de 2022 ha girado en torno a si el portero acusado actuó en legítima defensa o si, por el contrario, persiguió a la víctima y la golpeó de forma mortal.
Durante la vista oral, testigos y agentes de la Guardia Civil confirmaron que la víctima regresó al local armada con una navaja y apuñaló al vigilante, mientras que la médico forense concluyó que la muerte se produjo por un traumatismo craneoencefálico severo causado por impactos de alta energía compatibles con un objeto romo, como el detector de metales que utilizaba el acusado.
La Fiscalía y la acusación particular sostuvieron que cualquier legítima defensa quedó anulada cuando el acusado persiguió a la víctima por la vía pública y le golpeó en la cabeza, solicitando inicialmente 14 años de prisión por homicidio, mientras que la defensa pidió la libre absolución al considerar que actuó movido por el miedo tras el ataque con arma blanca.
Finalmente, el jurado popular ha declarado al acusado culpable por unanimidad de homicidio por imprudencia y de lesiones dolosas en grado de tentativa, descartando tanto el homicidio doloso como la absolución por defensa propia, quedando ahora a la espera de la sentencia que fijará la pena definitiva.
