En plena Sierra Norte de Guadalajara nos encontramos con La Vereda, un municipio que ha sido reconstruido desde 1976 por jóvenes pertenecientes a la Asociación Cultural La Vereda que decidieron volver a dar vida a este pueblo abandonado.
Uno de esos socios nos cuenta como se vive en este municipio: «En La Vereda se vive muy bien, muy tranquilo, muy sosegado, hay que trabajar, pero no tiene nada que ver con la ciudad y el ajetreo diario»
Historia
La Vereda, como muchos pueblos de la provincia de Guadalajara, fue bajando de población durante el siglo XX, hasta que en 1970 estaba completamente abandonado y fue expropiado por ICONA para la reforestación de la zona.
En 1976, un grupo de jóvenes de Guadalajara y Madrid, interesados en la Arquitectura Negra, evitan que ICONA derribe La Vereda y Matallana. Un año después decide crear la Asociación Cultural y obtiene la concesión del pueblo para proceder a la rehabilitación y reconstrucción de los edificios.

Asociación cultural La Vereda trabajando Foto: Asociación Cultural La Vereda
Pura naturaleza
Al estar en medio de la naturaleza «todo se vive más intensamente. La Vereda es un sitio entrañable, con una energía especial, se disfrutan más los paseos, los pájaros, el viento, la niebla, la lluvia, la nieve…» apunta este vecino.
En este municipio hay solo tres vecinos empadronados, pero a través de la Asociación son más los que frecuentan a diario: «Cada poco tiempo tenemos asamblea y es cuando vienen los socios. Aunque tengamos tres empadronados, hay gente que viene entre semana, otros que vienen el fin de semana, unos bajan a Guadalajara o Madrid. De momento no tenemos ninguna casa libre, ni ningún edificio que se pueda reconstruir para un socio»
Precisamente uno de los encantos de La Vereda es la poca gente que vive de continuo: «La Vereda está bien porque tenemos poca gente, si tuviéramos más ya no estaríamos tan bien».
Un pueblo abandonado de Guadalajara convertido en un reclamo turístico: fue reconstruido por jóvenes
Quedan trabajos
La Asociación, cuenta con una treintena de socios, y está abierta a todo aquel que quiera trabajar en el pueblo para su reconstrucción y mantenimiento con los métodos y materiales que utilizaron sus antiguos pobladores, como barro, madera y pizarra.
«La lista de espera es bastante amplia, hay gente que se cansa de esperar. Todo el mundo que quiera se puede apuntar a la asociación, se vienen cuando hacemos trabajos comunitarios, que suelen ser los domingos y les conocemos».
«Queda mucho por reconstruir en La Vereda, las propias casas siempre estamos con tareas, hemos desmontado este verano los tejados, los hemos tapado con tela asfáltica, para este verano empezar a lajar. Trabajo no falta, reconstruir los tejados que se dañan con la lluvia».
Con el tiempo y el paso de los meses y años se ve el esfuerzo de la reconstrucción. «La gente cuando viene se queda sorprendida del cambio de algunas zonas que estaban hundidas, poco a poco vamos levantando lo que era el pueblo«, concluye este vecino.
Si estás interesado en incorporarte al proyecto, puedes encontrar información en este enlace: Hazte socio y colaborar en la reconstrucción de La Vereda, que está bastante avanzada, pero todavía hacen falta manos.
