Una iniciativa que analiza el uso de frutos silvestres en general no aprovechados ha confirmado el «buen potencial» de varias comunidades, entre ellas Castilla-La Mancha, para desarrollar modelos de bioeconomía basados en estos productos forestales, según un comunicado distribuido por la Fundación Biodiversidad.
‘Plantas Olvidadas’
El proyecto, titulado ‘Plantas Olvidadas’, ha sido desarrollado durante los últimos dos años por cinco entidades del entorno de la agroecología y la investigación que han contado con financiación europea gracias a los fondos NexGeneration y han combinado investigación, innovación gastronómica y dinamización rural.
Plantas Olvidadas organizó más de veinte actividades formativas en ocho comunidades autónomas (Cataluña, Baleares, Aragón, Navarra, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Andalucía y Galicia), en las que participaron cerca de 750 personas ligadas a los sectores forestal y gastronómico, así como trabajadores de las administraciones públicas para explicar las posibilidades del proyecto.
Bellotas, cerezas de madroño o endrinas
La principal conclusión es que los frutos silvestres analizados -bellotas, cerezas de madroño, endrinas, escaramujos y piñas verde de pino- tienen capacidad de impulsar la innovación alimentaria, diversificar la economía rural, incrementar la resiliencia de los ecosistemas y generar productos gastronómicos con valor comercial.
Aprovechamiento por regiones
Los investigadores recogieron cerca de 4.500 kilogramos de los frutos analizados que después fueron transformados en ingredientes gastronómicos y una treintena de ellos, seleccionados para su comercialización en productos como el yogur de oveja con dulce de pino, patatas chips con escaramujo, kombucha de madroño, kétchup de arañón o harina de bellota.
La investigación defiende las posibilidades de impulsar iniciativas empresariales que aprovechen el potencial gastronómico de los frutos silvestres en distintas provincias españolas.
El madroño en Castilla-La Mancha
Así, el madroño muestra un especial potencial en Ciudad Real y Toledo (Castilla-La Mancha), mientras que las endrinas y escaramujos tienen un buen campo de cultivo en Navarra, Cuenca (Castilla-La Mancha), Teruel (Aragón) y León (Castilla y León).
La piña verde del ‘Pinus Sylvestris’ se puede recolectar sobre todo en Soria y Burgos (Castilla y León), mientras que la del ‘Pinus Nigra’ se puede ver con mayor frecuencia en Jaén (Andalucía) y Cuenca (Castilla-La Mancha) y la del ‘Pinus Halepensis’, en Zaragoza y Teruel (Aragón), Castellón (Comunidad Valenciana) y La Rioja.
En cuanto a las bellotas del ‘Quercus ilex’ y del ‘Quercus Suber’ se sitúan principalmente en los encinares de Córdoba (Andalucía), Salamanca, Soria y Zamora (Castilla y León) y Extremadura.