Dos auxiliares administrativas del centro de salud de Bolaños de Calatrava fueron agredidas física y verbalmente por una usuaria cuando le negaron la entrega de una documentación al no presentar ningún documento identificativo, en un episodio de gran tensión que incluyó insultos, intentos de acceso al otro lado del mostrador y el lanzamiento de varios objetos, y que culminó con una denuncia ante la Guardia Civil.
Según ha denunciado el sindicato CSIF, la trabajadora que la atendía le indicó que la identificación era un requisito imprescindible para poder facilitarle la documentación. Ante esta negativa, la mujer comenzó a «gritar, insultar y proferir improperios», elevando progresivamente el tono de la discusión en presencia de otros profesionales y usuarios del centro.
La situación agravó cuando una segunda auxiliar administrativa intentó mediar para calmar a la usuaria, recordándole que se trataba de un procedimiento que se exige a todas las personas. Lejos de tranquilizarse, la mujer se mostró aún más agresiva, llegando a gritar expresiones como «me cago en tus muertos» mientras intentaba acceder al otro lado del mostrador.
En ese momento, la agresora cogió una botella de agua de metal que se encontraba sobre la mesa y se la lanzó a una de las trabajadoras, que consiguió esquivar el impacto. Poco después, uno de los facultativos del centro le recriminó que no podía situarse en la zona reservada al personal, lo que provocó una nueva reacción violenta, lanzando una caja que alcanzó a una de las auxiliares.
Ante la gravedad de lo ocurrido, el propio personal administrativo avisó a la Guardia Civil e interpuso la correspondiente denuncia por estos hechos.
Condena desde CSIF
Desde la Central Sindical Independiente y de Funcionarios se ha condenado rotundamente esta agresión y se ha lamentado que este tipo de episodios violentos sigan repitiéndose con tanta frecuencia en los centros sanitarios.
La presidenta de CSIF Sanidad Castilla-La Mancha, Ana Isabel Fernández, ha advertido de que «Basta ya. Esta situación es insostenible. No podemos consentir que este tipo de agresiones queden impunes y que ir a trabajar suponga un riesgo para nuestra integridad física».
El sindicato ha vuelto a exigir medidas urgentes de protección, entre ellas la presencia de personal de vigilancia en todos los centros de salud y la creación de la figura de «Centro con mayor peligrosidad», que permitiría dotar de más recursos a los centros con mayores problemas de seguridad.
Con esta agresión, ya son dos los incidentes violentos registrados en la provincia de Ciudad Real en lo que va de año, tras el ocurrido el pasado 5 de enero en el centro de salud de Argamasilla de Alba.