En estos tiempos de debate social enconado, el sector turístico, no escapa… es más, representa la intensidad con que todo sucede. Observamos los últimos movimientos: el Ayuntamiento de Toledo aprueba una ordenanza inédita en España a la par que el vecindario del casco convoca movilizaciones nunca vistas ante los colapsos navideños. Es claro que hay exigencia y voluntad de repensar cómo articular esas oleadas de visitantes que vienen y van y apenas nos tocan.
Más allá, conviene saber que hay una manifestación turística fuera de cuestionamiento, porque no es abrupta sino sostenida, porque va más allá del fin de semana y las fiestas del calendario. Es silenciosa y, sin embargo, mutuamente enriquece a vecinos y viajeros. Con ella, la ciudad vuelve a ser lugar de intercambio de lenguas, a la manera alfonsina, tan nuestra.
Aula Toledo busca familias en Toledo
Esta vez los protagonistas no son sabios, sino familias toledanas y estudiantes de español que se alojan en sus casas; donde todos conviven entre la comparación y la sorpresa. Son estancias breves, apenas 7 días, pero de aprendizaje mutuo y entendimiento obligado.
La escuela de español para extranjeros Aula Toledo, situada en la travesía de Gaitanas 2, lleva casi 20 años dedicada al turismo idiomático. Favoreciendo y fomentando un intercambio que redunda en experiencias e ingresos económicos en la ciudadanía del casco de Toledo y repercute en todos los sectores: hostelería, tiendas de artesanía y de recuerdos, transporte, otros servicios turísticos… sin estridencias.
En estos momentos, según han infirmado a ENCLM, se prepara una nueva edición de las clases y es necesario encontrar familias que acojan a quienes elijan Toledo para aprender español y disfrutar de nuestra cultura. «Buscamos familias anfitrionas en el casco antiguo de Toledo para continuar con esta labor de difusión de la lengua y la cultura», aseguran.