La ciudad de Toledo da un paso más hacia la sostenibilidad con la instalación de puntos limpios de proximidad, también conocidos como mini-puntos limpios, que permitirán a los ciudadanos depositar de manera sencilla pequeños residuos.
La iniciativa, presentada hoy por la concejala de Obras y Servicios, Parques y Jardines, Loreto Molina, busca acercar el reciclaje a los barrios y hacer la vida más fácil a los vecinos.
Estos nuevos dispositivos permitirán depositar pequeños residuos como CDs, DVDs, cartuchos de tinta de impresora, pequeños aparatos eléctricos y electrónicos, baterías o bombillas, ampliando así el abanico de materiales que pueden reciclarse de manera cómoda y accesible.
Cada mini-punto limpio contará con dos caras diferenciadas. Según ha explicado la concejala, en la parte frontal se ubicarán las bocas habituales para el depósito de residuos, mientras que en la parte trasera se ofrecerá información de interés para la ciudadanía en materia de limpieza y reciclaje.
Entre otros datos, se indicará el teléfono y horario del servicio de recogida de muebles y enseres, el horario de depósito de basura en los contenedores de toda la ciudad (entre las 20:00 y las 23:00 horas), así como los horarios de apertura de los dos ecopuntos del Casco Histórico.
La implantación de los mini-puntos se realizará en dos fases. La primera fase comenzará durante la primera semana de febrero con la instalación de cinco puntos en:
- Calle Colombia, 10 (Santa Teresa)
- Plaza de Santa Bárbara
- Plaza de Azucaica
- Avenida de Irlanda (Buenavista)
- Plaza de los Vecinos (San Antón)
En la segunda fase que se llevará a cabo en los próximos meses se completará la red con otros cinco puntos situados en:
- Valparaíso (avenida del Carrasco)
- La Legua (rotonda del Club Monteverde)
- Calle Río Alberche, 40 (Polígono residencial)
- Plaza de San Cristóbal (Casco Histórico)
- Calle Cuenca (Palomarejos)

Además, Loreto Molina ha destacado que se ha tenido en cuenta el impacto visual de los nuevos elementos, por lo que en el Casco Histórico serán de color marrón, para integrarse mejor en el entorno, mientras que en el resto serán de color gris.
El objetivo, tal y como ha señalado la concejal, es facilitar el reciclaje, fomentando la correcta separación de residuos y “seguir avanzando hacia una ciudad más limpia y responsable, además de hacer más fácil la vida a los ciudadanos”.
En este sentido, la concejal de Obras y Servicios ha subrayado la buena acogida que han tenido los puntos limpios móviles, que se instalan una vez a la semana en el Casco Histórico, en Santa Bárbara y en el Polígono, y cada quince días en el resto de barrios de la ciudad.
«Toledo es una ciudad que venía demandando este tipo de actuaciones, ya que hasta ahora por ejemplo no se podía reciclar en el Casco, y podemos decir que estamos satisfechos», ha concluido Molina.
