Donde durante décadas hubo una mina de carbón, hoy se produce electricidad limpia. El cambio es visible en Puertollano, donde los antiguos terrenos de la mina Emma se han transformado en un gran complejo de generación de energía solar que ejemplifica el nuevo modelo energético de la ciudad y su entorno.
La mina Emma concentró durante cuatro décadas la minería a cielo abierto en Puertollano, entre 1976 y 2015, periodo en el que se extrajeron 24,9 millones de toneladas de carbón destinadas, en su totalidad, a abastecer a la central térmica de la ciudad.
La explotación, inicialmente gestionada por la Empresa Nacional Carbonífera del Sur (ENCASUR) y posteriormente por Endesa tras ser declarada reserva definitiva del Estado en 1984, se desarrolló mediante el sistema de minería de transferencia, que permitía rellenar los huecos con material estéril a medida que avanzaban las excavaciones y facilitar así la recuperación progresiva de los terrenos.

El antes y el después de los terrenos de la mina Emma
A lo largo de unos cinco kilómetros de cuenca minera, la actividad estuvo condicionada en sus últimos años por los cambios regulatorios del sector del carbón y la caída de la demanda, hasta que el 31 de diciembre de 2015 se puso fin de forma definitiva a la extracción.
En este enclave se ha construido Rocinante, la tercera planta solar del área, con una potencia instalada de 106,5 megavatios y una producción anual estimada de 64 gigavatios hora, equivalente al consumo energético doméstico de una población como Puertollano durante un año. La instalación ha sido promovida por Endesa y se ubica en los antiguos terrenos de la mina Emma de Encasur, entre los términos municipales de Puertollano, Almodóvar del Campo y Brazatortas.
La ejecución del proyecto ha supuesto un reto técnico relevante debido a las características de un espacio históricamente ligado a la actividad minera. Para garantizar la evacuación de la energía generada, ha sido necesario desplegar un complejo sistema de infraestructuras, con tendidos de cableado bajo el río Ojailén, la carretera N-420 y un tramo ferroviario. Estos trabajos se han realizado con maquinaria especializada y drones de última generación, que han permitido un seguimiento detallado de todas las fases de la obra.
Impacto en el empleo
La construcción de Rocinante ha tenido también un impacto directo en el empleo, con la participación de más de 230 profesionales. Además, Endesa ha coordinado con los ayuntamientos de Puertollano, Almodóvar del Campo y Brazatortas varios cursos de formación en montaje de paneles solares, en los que han participado más de 50 personas, que han obtenido una acreditación profesional en un sector en expansión. Como resultado, el 51% de la mano de obra empleada en la planta procede de la propia comarca.
Biodiversidad y sostenibilidad
La integración ambiental es otro de los pilares del proyecto. Las labores de mantenimiento convivirán con actuaciones de fomento de la biodiversidad, mediante la plantación de especies autóctonas como encinas, olivos, retamas, lavandas, romeros o lentiscos, así como la instalación de hoteles de insectos elaborados por la Fundación Aspades-Fuenteagria. Además, se utilizará el pastoreo como método natural de desbroce del terreno.
Durante la fase de obras se ha aplicado la filosofía de sitio de construcción sostenible, con medidas para minimizar el impacto ambiental, como el uso de paneles solares para autoconsumo, sistemas de recogida de agua de lluvia y cargadores para vehículos eléctricos del personal. Estos recursos serán donados a distintas entidades del entorno.
Con la puesta en marcha de Rocinante se completa el clúster solar de la mina Emma, integrado también por Estrella Solar y Encina al Sol. En conjunto, las tres instalaciones suman una potencia total de 170 megavatios y una capacidad de producción superior a los 100 gigavatios hora anuales, consolidando el antes y el después de uno de los principales enclaves mineros de Puertollano, ahora convertido en un nuevo paisaje energético basado en fuentes limpias y renovables.

Imagen aérea de Rocinante, la planta solar de Endesa en Puertollano
