La Plataforma Stop Biometano Daimiel ha iniciado una campaña de movilización ciudadana contra el proyecto de instalación de una planta de biometano en el término municipal de Daimiel, que ha generado una «gran alarma social» entre los vecinos por la magnitud de la infraestructura prevista y sus posibles impactos ambientales y sanitarios.
Según ha informado este lunes la plataforma en un comunicado, el colectivo, constituido recientemente, celebró este domingo una mesa informativa en el municipio y ha puesto en marcha una campaña de recogida de firmas para visibilizar el rechazo social al proyecto.
La plataforma está integrada por asociaciones y vecinos de Daimiel y se ha presentado como heredera de la anterior Plataforma contra la macrogranja de cerdos en la localidad, que en 2022 logró la modificación del Plan de Ordenación Municipal para prohibir las explotaciones porcinas intensivas en el término municipal.
En relación con la planta de biometano, el colectivo ha recordado que el Ayuntamiento concedió el 27 de julio de 2023 un informe favorable de compatibilidad urbanística al proyecto presentado por la empresa promotora, Alvinesa Biometano.
Uno de los principales focos de preocupación ciudadana es la dimensión del proyecto, ya que, según la documentación publicada el pasado mes de enero en el portal de expedientes de evaluación ambiental Nevia, la instalación prevé el tratamiento de 486.000 toneladas de residuos al año, de las que el 5% se transformaría en energía y el 95% restante se destinaría a su aplicación en campos agrícolas como «vertido valorizado».
La plataforma ha admitido que desconoce si el proyecto al que el Ayuntamiento otorgó la compatibilidad urbanística coincide exactamente con el que se ha publicado en el portal ambiental, aunque ha advertido del volumen de la iniciativa y de los riesgos asociados a una instalación de estas características.
Asimismo, el colectivo ha enmarcado este proyecto en un contexto más amplio y ha señalado que la provincia de Ciudad Real ha registrado en el último año una proliferación de iniciativas de macroplantas de biometano, muchas de las cuales han generado rechazo social en distintos municipios.
La plataforma también ha aludido a experiencias de otros territorios en las que la implantación de este tipo de instalaciones ha derivado, según sostiene, en deterioro ambiental, pérdida de población y empeoramiento de las condiciones de vida, además de advertencias de expertos sobre posibles riesgos para la salud relacionados con la contaminación del aire, el suelo y el agua.
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