Cada año el Carnaval en el municipio de Cogolludo concluye con una fiesta muy especial: los Chocolateros de Cogolludo. Salen el Miércoles de Ceniza y es una tradición que se mantiene cada año con los quintos del pueblo, o los jóvenes que quieran vestirse de esta particular botarga.
Historia
Durante los días de Carnaval, tenía lugar en Cogolludo el sorteo de mozos que debían cumplir el servicio militar (también llamados «quintos»). Compraban un borrego que paseaban por las calles y pedían de casa en casa para hacer juntos una cena.
El último día de la fiesta, Miércoles de Ceniza, se vestían de Chocolateros, ocultando su rostro y portando un orinal con chocolate derretido y bizcochos. Antes de la guerra, llevaban braseros. Ahora que no hay quintos, los jóvenes que cumplen 18 años continúan con la tradición. Salen el miércoles por la tarde y abordan a la gente con el bizcocho mojado en chocolate. Varias vecinas del pueblo pertenecientes a la Asociación de Mujeres se encargan de preparar el chocolate para ayudar en la fiesta y a los jóvenes.
Los Chocolateros se visten con trajes blancos, faja roja a la cintura y pañuelo rojo al cuello, faltriquera para hacer acopio de los bizcochos, y capucha que les tapa la cara. Una vez vestidos salen por las calles con los orinales llenos de chocolate.

Orinales, chocolate y bizcochos Foto: Turismo Guadalajara
El cometido es ofrecerlo, forzando a comerlo (para romper el ayuno de la Cuaresma) o, en su defecto, manchando la cara al incauto. Previamente se prende una hoguera en la plaza, a las puertas del espectacular Palacio de los Duques de Medinaceli (considerado Patrimonio de CLM), para mantener el chocolate caliente en las ollas durante toda la jornada.
Los Chocolateros recorren las calles del pueblo buscando víctimas entre los vecinos o entre los turistas que se acercan al municipio. Las mejores carreras se realizan con los niños del pueblo que provocan a los Chocolateros y en más de una ocasión se vacía el orinal en alguno de ellos. La fiesta finaliza cuando se acaba el chocolate.
La fiesta de los chocolateros forma parte de la Ruta de las Botargas de Guadalajara, a la que también pertenecen las botargas de Aleas y de Beleña.
