El Gobierno de Castilla-La Mancha, que preside Emiliano García-Page, ha reclamado al PSOE una «reflexión» para cortar la «hemorragia» de votantes que se han ido «a la abstención y a otros partidos».
«Hay que mirar por el conjunto del país y frenar esa sangría», ha reclamado la consejera portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, al ser preguntada por los resultados de las elecciones autonómicas de Aragón.
Después de esos comicios, ha pedido una «reflexión sincera por el bien del partido» y para que se produzcan «cambios» y «decisiones» que lleven a los socialistas a «cambiar esa tendencia», puesto que entiende que en las siguientes citas electorales, en Castilla y León y Andalucía, «puede pasar parecido».
Así, ha recordado que «otros partidos dicen que hay que hacer algo», en referencia a la proposición de Gabriel Rufián, puesto que Padilla entiende que «el que permanece parado se debilita».
En las elecciones de Aragón, el PSOE de Pilar Alegría registró el segundo peor resultado de la historia del partido en esa comunidad autónoma, perdiendo cinco escaños y más de 38.000 votos.
