El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha anunciado este viernesel registro en las Cortes regionales de una iniciativa para exigir al Gobierno de Emiliano García-Page la activación urgente del fondo de contingencia y del fondo de imprevistos contemplados en el presupuesto de la Junta, con una dotación conjunta de 36 millones de euros, para hacer frente a los daños provocados por las intensas lluvias y las inundaciones.
La petición se ha producido en un momento en el que aún no existe una valoración oficial y cerrada de los daños ocasionados por el temporal en la región, ya que las administraciones continúan recopilando información y elaborando informes técnicos sobre las afecciones en viviendas, infraestructuras y explotaciones agrarias.
Durante una visita a la empresa Symaga S.A., ubicada entre Villarta de San Juan y Arenas de San Juan, Núñez ha asegurado que «toda la región está sufriendo las consecuencias de un temporal que ha dejado importantes daños en viviendas, explotaciones agrarias, caminos rurales y espacios públicos», con especial incidencia en municipios de Albacete, Talavera de la Reina y distintos puntos de las provincias de Cuenca y Ciudad Real.
El dirigente ‘popular’ ha detallado que el fondo de contingencia, dotado con 5 millones de euros, y el fondo de imprevistos, con 31 millones de euros, pueden activarse de manera inmediata porque están recogidos en el presupuesto vigente. «No hace falta esperar ni un minuto más porque son recursos que ya existen y que deben ponerse al servicio de las familias, las pymes, los agricultores, los ganaderos y los ayuntamientos afectados», ha afirmado.
Asimismo, Núñez ha reclamado que, si estos 36 millones resultaran insuficientes, el Ejecutivo regional impulse una modificación presupuestaria extraordinaria para garantizar la cobertura total de los daños y acelerar la recuperación de la normalidad.
Compromiso con el tejido productivo
De otro lado, el presidente regional del PP ha puesto en valor el papel del tejido productivo regional y especialmente de las empresas familiares, que representan el 94% del tejido empresarial de Castilla-La Mancha.
Núñez ha defendido que su proyecto para la región pasa por reducir burocracia, bajar impuestos y aprobar una nueva legislación en materia urbanística, industrial y medioambiental que impulse la competitividad y el crecimiento. «El éxito de nuestras empresas es el éxito de Castilla-La Mancha y del mismo modo, cuando la región atraviesa una situación complicada como la actual, el Gobierno debe estar a la altura y responder con agilidad y recursos», ha concluido.
