Sin sanciones hasta el momento y con una fase inicial centrada en la adaptación, la presidenta de la Asociación Regional de Guías de Castilla-La Mancha, Valle Vicente Fernández, ha valorado de forma positiva la puesta en marcha de la nueva ordenanza de Turismo de Toledo.
Preguntada por los medios en un acto de presentación de las rutas guiadas solidarias en la Catedral organizadas por la asociación, la presidenta ha explicado que la normativa, que apenas lleva mes y medio en vigor, ha comenzado a aplicarse en un periodo coincidiendo con la temporada baja. Por ello, ha reconocido que «todavía es muy pronto para poder valorar la aplicación de las medidas».
Sin embargo, según ha explicado, durante estas primeras semanas la actuación de la Policía Local se ha basado en advertir e informar a los profesionales sobre el contenido de la ordenanza, sin que hasta la fecha, aseguró, les consten multas.
Un periodo de adaptación antes de la temporada alta
Valle ha insistido en que todavía es pronto para hacer una valoración definitiva del impacto de la normativa, ya que la verdadera prueba llegará con la temporada alta, a partir de la segunda mitad de marzo, cuando aumente de forma notable la llegada de visitantes y grupos organizados.
No obstante, estas primeras semanas están sirviendo como periodo de adaptación a medidas como la limitación del paso de grupos de más de 30 personas por determinadas calles, el uso de «pinganilos» para reducir molestias y la regulación de los puntos de encuentro en espacios públicos.
«Nos está viniendo muy bien este tiempo para empezar a implantar las medidas», ha señalado la presidenta, quien ha recordado que el texto es fruto de meses de reuniones y conversaciones tanto con el concejal de Turismo, José Manuel Velasco, como con las otras asociaciones de guías de la ciudad.
Identificativo, sí; reclamo publicitario, no
Uno de los aspectos que más debate ha generado es el uso de paraguas en lugares como la plaza de Zocodover. En este sentido, la presidenta de la asociación ha recordado que la ordenanza establece que pueden emplearse únicamente como elemento identificativo en el punto de encuentro —hasta diez minutos antes del inicio de la visita—, pero nunca como reclamo publicitario o punto de venta en la vía pública.
Tras la advertencia policial, se ha informado a los profesionales de que el uso continuado del paraguas como herramienta de captación contraviene la normativa municipal.
«Puede utilizarse para que tus clientes te localicen, pero no como un reclamo comercial permanente”, ha remarcado.
Consenso y disposición a mejorar
La presidenta ha subrayado que la asociación está satisfecha con la ordenanza, al considerar que responde al consenso alcanzado entre el Ayuntamiento y el sector, teniendo en cuenta la convivencia con los vecinos, la protección del patrimonio y la calidad de la experiencia turística.
Aun así, ha dejado claro que el diálogo continúa abierto: la ordenanza podrá revisarse y mejorarse en el futuro en función de su funcionamiento real cuando la ciudad entre en plena temporada alta.
