El pino que se cayó el pasado viernes en la Plaza de España de Guadalajara estaba siendo monitorizado por la Concejalía de Medio Ambiente desde hace más de dos años al igual que otros árboles de la ciudad con posible riesgo de caída.
Así lo ha señalado este jueves el concejal de Medio Ambiente, José Luis Alguacil, a preguntas de varios medios, a la par que ha precisado que este árbol histórico había registrado en el último año una inclinación significativa y había sufrido daños previos durante el temporal ‘Filomena’, lo que motivaba su seguimiento, reconociendo la situación complicada que vive parte del arbolado de la ciudad debido a la meteorología.
Alguacil ha subrayado que, pese a este incidente puntual, «no hay un riesgo en la ciudad de caída del arbolado», y que, en general, los ejemplares urbanos se encuentran bajo vigilancia preventiva para garantizar la seguridad de los ciudadanos.