El satélite español radar PAZ, operado por la compañía Hisdesat, se ha consolidado como una herramienta estratégica para la gestión de catástrofes naturales en España. En 2025 volvió a demostrar su papel esencial al captar con precisión las inundaciones de Talavera de la Reina (Toledo), convirtiéndose en un apoyo fundamental para la evaluación de daños y la coordinación de emergencias.
Este domingo, PAZ celebra el octavo aniversario de su puesta en órbita convertido en un referente tecnológico europeo en la observación de la Tierra, especialmente en contextos de crisis.
Ocho años vigilando la Tierra desde el espacio
Desde su lanzamiento el 22 de febrero de 2018, el satélite ha completado 2.922 días en órbita y ha efectuado casi 44.400 vueltas alrededor del planeta. En ese tiempo ha recorrido 1.921 millones de kilómetros, una distancia equivalente a viajar más de seis veces ida y vuelta al Sol o realizar 2.500 viajes de ida y vuelta a la Luna.
Durante estos ocho años de operaciones, PAZ ha tomado 236.000 imágenes para cubrir las necesidades de las Fuerzas Armadas y del Ministerio de Defensa, así como para otros organismos públicos y privados, tanto nacionales como internacionales.
Del total de imágenes captadas, un 37% corresponde a peticiones del ámbito de la defensa, mientras que el 63% restante responde a usos civiles, lo que evidencia su creciente peso en la gestión de riesgos, planificación territorial y respuesta ante emergencias.
Tecnología radar que no entiende de nubes ni de noche
PAZ es un instrumento estratégico gracias a su tecnología radar de apertura sintética (SAR), capaz de obtener imágenes de altísima calidad —con hasta 25 centímetros de resolución— en las condiciones más adversas: de día o de noche, y con independencia de la nubosidad o la meteorología.
Esta capacidad fue determinante durante las inundaciones de Talavera en 2025, cuando la persistencia de lluvias y la nubosidad dificultaban la observación óptica tradicional. Las imágenes radar permitieron delimitar con precisión las zonas anegadas, analizar la evolución del caudal y evaluar el impacto en infraestructuras críticas.
Un aliado frente a incendios y danas
El año 2025 fue especialmente intenso para PAZ. Además de las inundaciones en Talavera de la Reina, el satélite estuvo activo en el seguimiento de los incendios que asolaron distintas regiones españolas y en la evaluación del impacto de la catástrofe provocada por la dana que azotó la Comunidad Valenciana.
Sus imágenes resultaron clave para medir superficies afectadas, analizar daños estructurales y apoyar la toma de decisiones en tiempo real por parte de las autoridades.
Más allá de las emergencias, PAZ también desempeña un papel fundamental en la supervisión de infraestructuras críticas, el control de actividades medioambientales, la vigilancia del tráfico marítimo y la monitorización de riesgos naturales.
Precisión milimétrica y maniobras constantes
Desde que alcanzó su órbita nominal a principios de marzo de 2018, el satélite ha ejecutado más de 570 maniobras de mantenimiento orbital para mantenerse dentro del estricto tubo de control. De ellas, más de 30 han sido maniobras de evasión para evitar posibles colisiones con otros satélites u objetos espaciales, una muestra del complejo entorno en el que opera.
Ocho años después de su lanzamiento, PAZ no solo se mantiene plenamente operativo, sino que ha reforzado su papel como uno de los principales activos tecnológicos españoles para la seguridad, la defensa y, sobre todo, la gestión de catástrofes naturales.
Las imágenes de las inundaciones de Talavera en 2025 son solo el último ejemplo de cómo la tecnología espacial se ha convertido en un aliado imprescindible cuando la naturaleza golpea con fuerza.
