El Ayuntamiento de Ciudad Real ha comenzado a ejecutar su primer plan especial de limpieza de fachadas para eliminar pintadas en inmuebles de la capital, tras recibir alrededor de 80 solicitudes de propietarios interesados en acogerse a la iniciativa.
La Concejalía de Servicios a la Ciudad ha puesto en marcha este dispositivo específico, a través de la empresa adjudicataria del contrato municipal, que ya ha iniciado trabajos en distintos edificios para retirar grafitis mediante tratamientos adaptados a cada superficie.
Las solicitudes presentadas se están atendiendo por orden de registro y conforme a criterios técnicos, según ha informado el Consistorio en nota de prensa.
El concejal de Servicios a la Ciudad, Gregorio Oraá, ha supervisado las labores realizadas en varios inmuebles del entorno del Torreón, en la calle Murallas, y ha recordado que la dotación económica inicial del plan asciende a 40.000 euros. No obstante, ha avanzado que la intención municipal es dar continuidad a la iniciativa ante el elevado número de peticiones.
«Se va a seguir haciendo» porque es «necesario para la ciudad», ha afirmado Oraá, quien ha explicado que ya está prevista una nueva partida económica en el presupuesto municipal de 2026 para mantener este programa de limpieza.
El edil ha enmarcado esta actuación dentro del conjunto de campañas municipales de mejora urbana. Entre ellas, ha destacado el convenio con los administradores de fincas, por el que las comunidades de vecinos aportan el material y el Consistorio asume la mano de obra para la limpieza de fachadas.
Oraá ha realizado un llamamiento a la concienciación ciudadana para evitar comportamientos incívicos y ha advertido de que «cada metro de fachada que limpiamos le cuesta mucho a los ciudadanos», subrayando el impacto económico que estas actuaciones suponen para las arcas públicas.
En este sentido, ha pedido que quienes tengan inquietudes artísticas contacten con el Ayuntamiento o con asociaciones especializadas en grafiti artístico para coordinar intervenciones en espacios habilitados, como los murales realizados frente a la estación del AVE, y ha reclamado finalmente «respeto y civismo» para preservar los espacios de la ciudad.
