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martes, 24 de febrero de 2026
Ángel Luis Martín Ludeña. Foto: Rebeca Arango.
Ángel Luis Martín Ludeña. Foto: Rebeca Arango.
Toda una vida al volante - 24/02/2026 19:44 | Actualizado a 24/02/2026 20:28 - Toledo

Ángel Luis Martín Ludeña es un toledano muy, muy conocido en la ciudad. Su peculiar estatus se lo concede el hecho de que, a punto de jubilarse, siempre ha trabajado de conductor de autobús hasta completar la friolera de 41 años y 3 meses, durante los cuales ha sido conductor de la antigua línea 3, la 8, la 1 y finalmente la 2, en la que ha permanecido unos 30 años. Nada menos.

Empezó a conducir autobuses a los 21 años. Fue haciendo el servicio militar cuando se sacó todos los carnets posibles y, una vez en Toledo, entró a trabajar de conductor de autobús y hasta hoy. Se jubila el próximo 24 de julio. Empezó de conductor en Unauto un 8 de abril de 1985. Pues no ha llovido desde entonces…


Dice que siempre ha estado a gusto trabajando de conductor y que nunca ha pensado en dejarlo, aunque admite que los últimos meses se le han hecho un poco largos. Lo que más le ha gustado del trabajo es el contacto con la gente ya que se trata de un servicio público para las personas muchas veces «con menos recursos». «Por eso hay que hacerlo bien, a gusto; si lo piensas así, trabajas mucho mejor», afirma.

Una cita médica muy particular…

Tanto trato con la gente la ha llevado a conocer bien la humana condición. «Sé todo lo que pasa en la ciudad», añade Luis, quien admite que tanto trato le ha servido para muchas cosas. Le conocen tanto, que ser tan popular le ha facilitado la resolución de problemas por medio de otros. Como aquella vez cuando, hace años, sufría un problema con las varices. Tenía que ir al laboratorio vascular sito en el antiguo hospital Virgen de la Salud. Paró en urgencias sobre las 15 horas. Recogió a un chaval que venía corriendo. Luis hablaba con otra persona sobre que tenía una cita otro día para ir al laboratorio vascular donde tenían que hacerle una prueba para ver si le operaban. El chico se levantó y le dijo que era él quien llevaba el laboratorio vascular: «Pregunta por mí el día que vayas», le dijo. Y empezaron a ser amigos íntimos hasta el día de hoy.

¿Cómo ha cambiado Toledo tras tantos años? «Más tráfico (concede que ya le agobia), más coches y muy distintos, algo exagerado en todo, qué cambio tan grande. Toledo no tenía de nada. Los toledanos debemos estar orgullosos de tener la ciudad que tenemos, y que esto no se quede ahí. Ha cambiado para bien, sobre todo en los autobuses», explica

Los viejos coches «no tenían aire acondicionado ni calefacción, al contrario que ahora, con Wifi y conexión para cargar el móvil, antes los abonos de transporte eran de cartón, de 10 viajes, los billetes se vendían manualmente…», recuerda. Y asegura que ahora «se mueve mucha más gente que antes».

Ángel Luis Martín Ludeña. Foto: Rebeca Arango.

Ángel Luis Martín Ludeña. Foto: Rebeca Arango.

¿Anécdotas? A miles, aunque le falla la memoria. Le pillamos de sorpresa pero se acuerda de aquella vez en que tuvo que hacer de ambulancia: «Estaba en la línea 8, que iba de la estación de autobuses al ambulatorio. Uno de mis jefes iba con un grupo de la ONCE por la calle y una chica perdió el conocimiento. Dejó el grupo con un monitor, subió a la chica al autobús y me dijo que pusiera los 4 intermitentes para ir a urgencias».

Otra vez llevó a una embarazada al hospital. Luis le dijo: «Si el niño nace aquí, ponle ‘Urbano’ de nombre». Menos mal que no llegó a parir en el autobús…

Aquella vez en que pilló a un niño

También ha sufrido algún accidente que otro, lógico tras 41 años y 8 horas diarias al volante. Una vez pilló a niño en un semáforo, que iba solo al colegio, con tan buena suerte que solo sufrió el aplastamiento de un pie, pero no le pasó nada más. Eso fue lo peor para Luis.

En otra ocasión, una mujer embarazada se saltó con su coche el ceda el paso de la calle Navarra: «La pobre, llorando, me pedía perdón. Vino una ambulancia a por ella. Se la llevó por delante. Ella llevaba un Ford Fiesta. Fue aparatoso, más que nada», relata. «Algún roce das, algún espejo te llevas, es mucho tiempo…», admite. «Y te daban y salían corriendo…, como una moto en la avenida de la Reconquista, que me dio por detrás y salieron pitando», recuerda

Otras vez, en la calle General Villalba: «Un camión me dio por detrás, me dejó sin piloto trasero, él se quedó sin faro, pero se fue, aunque llevando el nombre de la empresa en un lateral…»

Ángel Luis Martín Ludeña. Foto: Rebeca Arango.

Ángel Luis Martín Ludeña. Foto: Rebeca Arango.

Alertó de un atraco a mano armada

No ha sufrido ningún atraco, pero sí cuenta una suculenta anécdota: «Iba con el bus. Me paré en una parada, en la que se subió una mujer, que me dijo: ¡Mira lo que están haciendo ahí, están robando! Como antes llevábamos las emisoras, llamé al inspector de servicio y le dije que avisaran a la policía porque estaban robando en un local y usando un arma. Llegó la policía y creo que le detuvieron», relata.

Sabe de algunos compañeros a los que les han robado «al despiste», al bajar del autobús. Se baja el conductor y al volver, se han llevado la recaudación de los cajones. «Aunque no ha ocurrido mucho», constata.

¿Ha llevado a algún famoso en el bus? Solo recuerda al exalcalde de Toledo, José Manuel Molina. «Me dijo, si yo me monto mucho…Y yo pensé: pues yo solo te he visto hoy…», cuenta. Concejales más de uno: Rafael Perezagua, Gabriel González, Juan José Alcalde, Iñaqui Jiménez... «Concejales a los que he llevado cuando eran estudiantes», comenta.

Ha visto a muchos famosos pero en la parada del final de la línea 2, en la plaza del Conde, porque ahí está el Palacio de Fuensalida, como a Camilo José Cela y su esposa, los futbolistas José Mari Vaquero y Andrés Iniesta y el periodista Miguel Ángel Rodríguez (jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid).

Por otro lado, constata que el autobús usado en la película ‘Te doy mis ojos«, rodada en Toledo, era el mismo que conducía él.

A Luis se le acaba la vida laboral, pero seguro que seguirá haciendo cosas. Fundador del grupo de percusión Kekumka Batukada y uno de los creadores del club Triatlón Toledo, presidente actual de la asociación vecinal Áncántara (en la que que quiere seguir), tiene muy claro lo que hacer tras el 24 de julio: montar en bicicleta, le gusta tanto… «Es otro mundo», aunque le hayan atropellado dos veces, buena suerte que tiene de contarlo.

Ángel Luis Martín Ludeña. Foto: Rebeca Arango.

Ángel Luis Martín Ludeña. Foto: Rebeca Arango.

 

 

 

Ramón De Juan
Ramón De Juan

Empecé en esto del periodismo algo tarde pero he sido insistente y no lo he dejado. Me especialicé en deportes pero como es norma en esta profesión toco todos los palos. Estudié en la Facultad de Periodismo, me ayudó un Máster en ABC y mi vida profesional casi siempre ha estado ligada a Toledo. Sigo pensando que este trabajo debería seguir siendo el más hermoso del mundo porque no hay nada que nos interese más a todos que contar o escuchar historias.

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