La delegada provincial de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Elena Martín, ha destacado que las lluvias han marcado la campaña de recogida de aceituna de este año en la provincia de Toledo, que ha visto retrasada la finalización de la recogida del fruto que en estos días se está llevando a cabo, una vez que la climatología y el acceso a las fincas agrícolas ha permitido volver de nuevo a los olivares.
Martín ha conocido de primera mano la evolución de la campaña 2025-2026 durante la visita que ha realizado este miércoles, acompañada por el coordinador de la Delegación de la Junta en Toledo, Javier Úbeda, a la Cooperativa ‘Olivar del Cristo’, de Villamuelas (Toledo), en la que también ha participado el alcalde del municipio, Rubén Mendoza.
Semanas de lluvias
En muchas zonas de la provincia de Toledo, ha concretado Martín Bravo, “los agricultores y agricultoras han vuelto al campo tras estas semanas de lluvias para recoger las últimas aceitunas que han podido mantenerse en los olivos, ya que los vientos de los últimos días han causado la caída del fruto, lamentablemente”.
De igual forma ha destacado que “las lluvias de las últimas semanas en zonas han podido ver perjudicada la finalización de la campaña pero son muy beneficiosas de cara a las reservas hídricas que necesitan los leñosos para prepararse para el verano y de cara a la siguiente campaña”.
La delegada provincial ha avanzado que los resultados de esta campaña como se preveía “van a ser inferiores a la anterior que en la provincia de Toledo fue ‘histórica’, la mayor cosechada de los últimos seis años, alcanzando la magnífica cifra de 282 millones de kilos de aceituna recogida en nuestra provincia”.
180 millones de kilos de aceituna
También se ha referido al desarrollo de la campaña de aceituna en la provincia de Toledo para resaltar que, a falta de datos de cierre, “ya supera los 180 millones de kilos de aceituna, que están en las cooperativas y almazaras toledanas y produciendo unos excelentes aceites”.
Como última valoración, Martín Bravo ha destacado un hecho relevante como es que “la superficie de olivar en la provincia de Toledo sigue experimentando un crecimiento progresivo como el cultivo mayoritario que ya tiene Castilla-La Mancha”.
