Fue todo un flechazo. Cristina Sánchez Ramírez, profesora de inglés y tutora de sexto de primaria en el CEIP Juan Palarea de Villaluenga de la Sagra (Toledo), asistía a un concierto del músico Dani Martín en noviembre de 2025 en Madrid cuando este se sinceró sobre lo mal que lo había pasado en su etapa escolar, de lo nada motivado que estaba con su programa educativo, de que se aburría mortalmente, de cómo le había salvado su vida de niño escribir cartas de amor en un papel a compañeras de clase, incluso a profesoras… El artista incipiente estaba ahí.
Aprender con la música de Dani Martín
Fue un fogonazo. Las dos pasiones de Cristina, la docente y la música de Dani Martín, confluyeron en un chispazo eléctrico, arrebatador, en su cabeza: ¿Por qué no demostrarle a Dani Martín y a todo el mundo que se puede enseñar de otra manera que con los rígidos moldes clásicos, basados en la casi exclusiva memorización y la poca empatía hacia el alumno? ¿Por qué no basar todo un proyecto docente en el recurso de la inteligencia emocional, sobre todo en estos tiempos digitales? Y llegó la luz: ¿Por qué no enseñar a sus alumnos en las diversas áreas docentes haciendo uso de las letras de las canciones de Dani Martín, que hablan de resistencia ante la adversidad, de quererse más a sí mismo y de no dejarse vencer ante los muchos obstáculos de la vida, entre otras muchas cosas?
Nacía el proyecto ‘Buscando mi luz interior’
Nacía el proyecto ‘Buscando mi luz interior’ que ya llega a casi 400 alumnos y alumnas del CEIP Juan Palarea.

Cristina Sánchez Ramírez, profesora de inglés y tutora de 6º de Primaria en el CEIP Juan Palarea de Villaluenga de la Sagra (Toledo).
A Cristina le llegó el mensaje del artista de que «siempre hay que buscar dentro el talento que uno tiene«. Y pensó que a ella, que tiene la misma edad que él, no le hubiera gustado ser una de sus profesoras, incapaz de ayudarle a descubrir su talento: «Llevo 10 años de maestra y quizá por mi clase ha pasado un Dani Martín y yo no me he dado cuenta», pensó. Así que empezó a preparar un proyecto basado en la inteligencia emocional «dirigido a esos alumnos que alguna vez se han visto pequeños, como dice uno de sus álbumes, y que a través de una búsqueda personal, descubren sus fortalezas».
«Si uno no hace una introspección profunda, no descubre su talento», ahonda esta inquieta profesora, quien admite que el método educativo actual peca de demasiado rígido y de seguir apegado a unos tiempos que ya no tienen nada de actuales.
Se trata de un proyecto interdisplinar, que trabaja todas las área del currículum (lengua, matemáticas, conocimiento del medio, educación fisica, educación artística, plástica, música e idiomas). ¿De qué manera lo hacen?
La biografía y discografía del artista
En lengua, han empezado, en el marco del proyecto ‘Buscando mi luz interior’, ahondando en la biografía y discografía del artista, donde han trabajado aspectos como la comprensión lectora y la expresión oral y escrita, todo ello dirigido a clases de 6º de Primaria.
En matemáticas, han trabajado por ejemplo con datos relativos a los conciertos de Dani Martín, haciendo que los alumnos hagan cálculos con estas informaciones, comprobando que las matemáticas valen para la vida práctica.
En el área de conocimento del medio, y teniendo en cuenta que los chicos ya empiezan a ser adolescentes, la actividad propuesta es ‘La montaña rusa de las emociones’, también para alumnos de 6º de Primaria, cuyo objetivo es ayudar al alumnado a gestionar las emociones. El nombre de la actividad está sacado de una expresión propia de algunos escolares. En este ámbito, el proyecto recurre a la canción de Dani Martín titulada ‘Los valientes de la pandilla‘, que habla de esta etapa escolar: de la baja autoestima, llegando a decir que «somos lo que la gente quiere». Esto es, esta canción era un «torrente de inspiración para trabajar las emociones con la ayuda de la orientadora del centro» y un pez con espinas en el que cada alumno va aportando anónimamente su experiencia particular.

Actividad ‘La montaña rusa de las emociones’.
«Fortalezas y habilidades»
En otra de las actividades, que da título al proyecto, los estudiantes llevan a cabo un «viaje de autoconocimiento para encontrar las fortalezas y habilidades«, en el que se les pide que hagan un ejercicio de introspección gracias al cual descubren en sí mismos aquello que mejor se les da.
La ambición del proyecto llevó a Cristina y a sus compañeros a extender el mismo al alumnado de Infantil (5 años). En este ámbito, por ejemplo, y dentro de las sesiones de motivación/activación, la actividad es la del mecenazgo emocional (con ayuda de un ‘gusy luz’, las ‘talent cards’ o cartas con preguntas educativas y el ‘álbum ilustrado de los superpoderes’). Los alumnos también han visto y escuchado la canción ‘Brilla con tu luz interior’, un tema inspirador. Como producto final, los niños se han dibujado a sí mismos, con sus superpoderes, escuchando un concierto de Dani Martín.
Las actividades se van a extender además al alumnado de Infantil de 3 y 4 años.

Actividad de mecenazgo emocional.
La guinda del pastel: que Dani Martín conozca ‘Buscando mi luz interior»
La segunda parte de esta historia consiste en los desvelos de Cristina por que el propio Dani Martín conozca el proyecto educativo. Así, involucró a todas las personas que pudo (vía participación en un sorteo de entradas) para lograr ir a verle en un concierto que dio recientemente en una sala de ensayo de Europa FM. No lo logró (solo cabían 50 personas). La profesora, que no se caracteriza por su conformismo precisamente, que ya ha escrito al equipo de Dani Martín transmitiéndole que está llevando a cabo este proyecto y fue entrevistada en el programa ‘Los 40 Principales’, donde contó su iniciativa, ha hecho un cortometraje con el alumnado de la clase de 6ºC remedando el que ha hecho el propio Dani Martín para lanzar su última gira, en el que le han felicitado por su último cumpleaños.
La profesora ha mandado el corto al programa ‘Anda Ya’, de ‘Los 40 Principales’, que se lo ha hecho llegar a la productora de Dani Martín. Y está a la espera. A ver si al final logra que el artista conozca un proyecto educativo tan incrustado en su propia vida, en -como dijo alguien- la auténtica patria que tenemos: su infancia.
