Molina de Aragón ha acogido este fin de semana la XVI Feria de la Trufa, que ha contado con numerosas actividades a la conocida como ‘oro negro’ de la comarca, por su valor gastronómico y económico.
Esta comarca de Guadalajara posee condiciones óptimas de altitud, suelo y clima para el cultivo de la trufa negra y cuenta con cerca de 500 hectáreas plantadas, casi la mitad de toda la provincia.
Complemento de la renta agraria
El presidente de la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos (APAG) de Guadalajara, Juan José Laso, visitaba la Feria, comprobando la calidad de la trufa de la zona, lo que la convierte en un opción que complementa la renta agraria, ayuda a fijar población y tiene gran potencial de crecimiento como alternativa a los cultivos tradicionales.
En cuanto a la campaña, los truficultores señalan que se encuentra en su mejor momento de madurez. Entre las dificultades citan el estar considerada como un cultivo forestal o que los perros truferos no estén considerados animales de trabajo.
