Los siglos de historia de Toledo permiten disfrutar a sus vecinos y visitantes de enclaves únicos. Y no hace falta únicamente acercarse a la Catedral Primada, el Monasterio de San Juan de los Reyes, la sinagoga del Tránsito o al Museo del Grego. Hay una heladería en pleno corazón del casco histórico que aguarda ruinas romanas con siglos de antigüedad.
El dueño, Leonel Falcon, maestro artesano heladero con estudios en la Universidad del Gelato, en Bolonia (Italia) y máster en maestro artesano en elaboración de helados por la escuela europea de Versailles, ha recibido a ENCLM en este local tan especial ubicado en la calle Alfonso X número 6, Fermata Gelato.
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Restos arqueológicos de hace siglos
Aquí, además de poder consumir y ver cómo fabrican helado de manera 100% artesanal, puedes asomarte a la historia de la ciudad a través de unas termas romanas del siglo 2 d.c.
«Cuando estuvimos viendo dónde abrir Fermata Gelato, buscábamos tener el ADN del lugar» y cuando descubrieron este local, que antes fue una tienda de ropa y un centro de exposiciones, «vimos que iba muy en linea con la identidad de la marca. Aquí puedes ver la historia viva de Toledo», cuenta.
Leo vivió entre Argentina (país de origen) e Italia, y hace años se mudó a Toledo para abrir un restaurante. Con su experiencia en el negocio de la hostelería, en enero de este año abrió las puertas de la heladería, donde algunos de sus sabores estrella son los clásicos stracciatella, nata, menta con chocolate; innovaciones como chocolate Dubai, dulce de leche y baileys; y también sorbetes, como mango, fresa y frutas del bosque.

Restos arqueológicos bajo la heladería de Fermata Gelato en el Casco de Toledo. Foto: Rebeca Arango.
El negocio tiene dos plantas: arriba está la cafetería y el obrador, cuyos secretos y forma de trabajar puedes ver gracias a un ventanal, y en la de abajo están los restos, que fueron descubiertos en la década de los 80 y los cuales, en el año 2001, el Consorcio de Toledo y el Ayuntamiento pusieron en valor, ha explicado Leo.
Las termas romanas son una continuación de las que hay en la plaza de Amador de los Ríos y se pueden ver gratis, se consuma en la heladería o no. Pero oye, que si puedes descubrir la historia de Toledo mientras comen un buen helado, pues no está mal.
