El Comité de Empresa de Repsol Materials ha denunciado este miércoles la eliminación de 31 puestos de trabajo en el complejo industrial de Puertollano tras la comunicación de un cambio en la estructura organizativa de la compañía, una decisión que ha generado rechazo sindical en pleno contexto de beneficios empresariales.
Según ha trasladado el comité, la medida afecta a distintas áreas del complejo, especialmente a Repsol Materials, donde se suprimirán 14 empleos en Pebd/Acabado y en el laboratorio, dentro de una reorganización que la empresa justifica por la baja actividad y la modificación de procesos productivos.
La compañía ha argumentado que estos cambios derivan de la disminución del trabajo de controlador de línea tras ajustes en el envasado y el cese de actividad en las unidades de composición C1 y C2. Esto implica la eliminación de puestos a tres turnos y la reducción de supervisores en distintos turnos, según el comunicado sindical.
Asimismo, el comité ha advertido de la intención de suprimir un puesto en el laboratorio APEX por una supuesta caída de la carga analítica, una justificación que, según los representantes de los trabajadores, «no se corresponde con la realidad».
La reorganización también contempla la eliminación de seis puestos de jefe de fábrica en Repsol Fuels, lo que, según denuncian, incrementará la carga de trabajo en otras áreas como olefinas dentro de Repsol Materials.
Frente a esta decisión, el comité ha mostrado su rechazo al considerar incoherente la medida en el actual contexto económico de la compañía. En este sentido, ha recordado que Repsol ha registrado 2.568 millones de euros de resultados en 2025, junto a incrementos en la retribución a accionistas y en el salario del consejero delegado, así como la recuperación de más de 4.500 millones de euros en Venezuela.
«Es lamentable que hace una semana la empresa anunciara inversiones superiores a 10.000 millones de euros en activos industriales y ahora comunique una reducción de plantilla», han criticado desde el comité, que también ha reprochado a la dirección no haber informado directamente a los trabajadores.
Por su parte, la compañía ha defendido en los últimos días que esta reorganización responde a la transformación industrial del complejo y a la necesidad de adaptarse a un entorno competitivo, asegurando que los puestos afectados serán reubicados y que el objetivo es garantizar la actividad a medio y largo plazo.
El conflicto se produce en un momento clave para el futuro industrial de Puertollano, con importantes inversiones en marcha en el complejo, lo que ha intensificado el debate sobre el equilibrio entre modernización y mantenimiento del empleo en la comarca.