Viajar en tren entre Madrid, Ciudad Real y Puertollano está más cerca de cambiar de forma significativa. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha autorizado la entrada de nuevos servicios de alta velocidad de Iryo en este corredor, una decisión que permitirá en breve ampliar la oferta ferroviaria con más frecuencias y previsiblemente precios más competitivos.
La resolución del regulador avala que la compañía privada pueda operar hasta seis servicios diarios por sentido en el trayecto Madrid-Ciudad Real-Puertollano, lo que supone un refuerzo notable en una de las conexiones más importantes de Castilla-La Mancha con la capital del país y que hasta ahora solo efectuaba Renfe. La autorización llega tras analizar si esta nueva oferta podría perjudicar el equilibrio económico de los servicios públicos que actualmente presta Renfe.
Iryo es el operador de alta velocidad privado que compite con Renfe desde la liberalización del transporte ferroviario en España junto a Ouigo. Su modelo se basa en trenes de última generación, servicios flexibles y una política de precios más dinámica, lo que ha contribuido a rebajar tarifas y aumentar la oferta en los corredores donde ya opera, como Madrid-Barcelona o Madrid-Valencia o Madrid-Sevilla.
Su llegada a Ciudad Real y Puertollano supone, por tanto, un nuevo paso en la apertura del mercado ferroviario, con el objetivo de ofrecer más alternativas al viajero y fomentar la competencia.
Más frecuencias y billetes más ajustados
La entrada de Iryo permitirá, en teoría, incrementar el número de trenes disponibles a lo largo del día, facilitando una mayor flexibilidad horaria tanto para desplazamientos laborales como personales. Además, la experiencia en otros corredores apunta a que la competencia directa entre operadores se traduce en precios más competitivos, especialmente en billetes sencillos o de ida y vuelta. En este sentido, la CNMC ha aclarado que los nuevos servicios no sustituyen a los actuales trenes Avant de Renfe que ya prestaban este servicio.
El análisis del organismo regulador también ha determinado que el impacto económico de la entrada de Iryo será mínimo. En concreto, se estima que los nuevos servicios tendrán una incidencia del 0,0314% en los ingresos del contrato de servicio público, una cifra que, incluso sumada a otros casos similares, se sitúa en el 0,28%, muy por debajo del umbral del 1% que marcaría un efecto significativo.
En el caso de los trenes Avant, la competencia se centrará principalmente en los viajeros ocasionales, ya que los usuarios habituales suelen optar por abonos multiviaje con condiciones más ventajosas en Renfe.
A falta de que se concreten fechas exactas de inicio y la comercialización de billetes, la decisión del regulador marca un punto de inflexión en la movilidad entre Madrid y Ciudad Real, que se prepara para una nueva etapa con más competencia y más alternativas para los viajeros.
