Uno de los destinos estrella de Castilla-La Mancha, el parque natural de las Lagunas de Ruidera, muestra a sus visitantes esta Semana Santa su mejor versión. Las lluvias del mes de febrero han provocado el desborde y la aparición de nuevas cascadas que invitan a disfrutar del turismo de naturaleza y rural en este punto ubicado en los límites de las provincias de Ciudad Real y Albacete.
La subida del agua en el sistema lagunar responde a la recarga del acuífero de la Mancha Occidental, cuyo comportamiento provoca que los efectos de las precipitaciones no se reflejen de forma inmediata en la superficie, sino que aparezcan con cierto retraso una vez que el sistema subterráneo comienza a llenarse.
Importantes crecidas en la Redondilla y la Lengua
El incremento del nivel es destacable en varios puntos del parque natural, especialmente en la laguna de la Redondilla, uno de los lugares donde antes se perciben los cambios en el sistema hídrico. Esta laguna suele ser la primera en secarse cuando el nivel general desciende, por lo que su recuperación se interpreta como un indicador claro de la evolución del conjunto. También es boyante el nivel de la laguna de la Lengua.
A inicios de marzo también se empezó a apreciar el aumento del nivel en el embalse de Peñarroya, estrechamente vinculado al comportamiento de las Lagunas de Ruidera. Este pantano fue el único de la provincia de Ciudad Real que no aumentó su volumen de agua durante las lluvias de febrero, precisamente por la dependencia del acuífero que alimenta el sistema lagunar.
Que empezara a crecer apuntaba a que el agua estaba avanzando aguas arriba dentro del sistema natural que conecta el acuífero con las lagunas y el propio embalse.
Así, estos comportamientos confirman el patrón hidrológico característico del entorno de Ruidera, donde las lluvias primero recargan el acuífero subterráneo y, solo cuando este alcanza determinados niveles, el agua vuelve a aflorar en superficie alimentando lagunas, manantiales y embalses del sistema.
Un entorno natural de mucho valor
Todo ello hace que muchos ciudadanos de Castilla-La Mancha y de otras partes de España se fijen en este destino de interior de gran valor paisajístico.
El parque natural está formado por un complejo sistema lagunar formado por quince lagunas que a lo largo de 30 kilómetros constituyen el valle del Alto Guadiana y, en su parte más alta, el lugar de nacimiento del río Guadiana.
Los itinerarios senderistas se pueden realizar de forma libre, si bien se aconseja realizar su recorrido acompañado por un guía -previa reserva- con el que conocer los valores del parque.
La visita guiada en vehículo se realiza acompañados por un guía-conductor por las zonas menos conocidas y transitadas del parque. Para realizar estas rutas en coche es necesario la previa contratación de la visita.

Lagunas de Ruidera. Foto: Carlos Martín-Fuertes.
