fbpx
martes, 14 de abril de 2026
José Joaquín Gómez Alarcón, vicepresidente de Fenacore, en el XVI Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, en Ciudad Real.
José Joaquín Gómez Alarcón, vicepresidente de Fenacore, en el XVI Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, en Ciudad Real.
XVI Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, en Ciudad Real - 14/04/2026 11:48 | Actualizado a 14/04/2026 12:52 - Ciudad Real

Los regantes piden ampliar las medidas para mitigar los efectos de la crisis energética, que si no se refuerzan podría derivar en una reducción de la actividad agraria, con impacto directo tanto en el abastecimiento como en el precio de los alimentos.

Así lo ha advertido la Federación Nacional de Comunidades de Regantes de España (Fenacore) durante la inauguración del XVI Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, que reúne esta semana en Ciudad Real a más de 800 personas para analizar el futuro del regadío español, con especial atención al papel de la inteligencia artificial y la gestión de las aguas subterráneas.


Fenacore asegura que muchos regantes están realizando un esfuerzo extraordinario para mantener su actividad en un contexto adverso, marcado por la incertidumbre y las variaciones del coste energético y de los fertilizantes, lo que compromete seriamente su capacidad de planificación y su sostenibilidad económica. Por ello, considera prioritario articular líneas de apoyo específicas, que incluyan ayudas directas, créditos blandos y una mayor flexibilidad en los plazos de amortización.

Una amenaza para la viabilidad económica de las explotaciones agrarias

La Federación ya valoró positivamente la aprobación de la doble potencia eléctrica, que según sus cálculos podría suponer una reducción superior al 20% del coste energético, con ahorros anuales que, de media, podrían alcanzar los 40.000 euros.

No obstante, Fenacore lamenta que el regadío español atraviese un momento tan delicado, resultado de la confluencia de la inestabilidad internacional, los efectos acumulados de años de sequía y la creciente irregularidad climática. Una combinación de factores que está tensionando la viabilidad económica de las explotaciones agrarias.

En este contexto, la Federación remarca que el problema no es coyuntural, sino estructural, lo que exige respuestas ambiciosas, sostenidas en el tiempo y alejadas de enfoques políticos cortoplacistas.

Junto a las medidas de apoyo inmediato, Fenacore considera imprescindible avanzar en la transformación del regadío hacia modelos más eficientes. En este sentido, la modernización de los sistemas de riego y la mejora de las infraestructuras hidráulicas continúan siendo una prioridad estratégica. Asimismo, el impulso del autoconsumo energético mediante energías renovables en las comunidades de regantes se perfila como una herramienta clave para reducir la dependencia de los mercados energéticos y reforzar la competitividad del sector.

Pero el contexto internacional no debe desplazar la atención de otro de los grandes desafíos estructurales, como es la gestión del agua en un escenario de cambio climático.

100 millones de euros anuales para el mantenimiento de presas

España presenta una realidad hídrica compleja, en la que el reto no se limita a la disponibilidad del recurso, sino a su adecuada gestión, almacenamiento y distribución. Por ello, Fenacore defiende la necesidad de reforzar la capacidad de embalse como garantía de seguridad hídrica ante episodios extremos, impulsar un modelo de gestión basado en criterios científicos y visión de largo plazo, y adaptar las políticas europeas a las singularidades del territorio español.

De igual modo, la Federación sostiene que la capacidad de respuesta frente a sequías y fenómenos climáticos extremos está directamente condicionada por el estado de las infraestructuras hidráulicas. Fenacore ya pidió al Gobierno invertir 100 millones de euros anuales para mejorar las condiciones de seguridad de las presas, tras las denuncias de distintas Comunidades de Regantes sobre el desperdicio de agua por las fuertes lluvias de este invierno, que volvieron a mostrar deficiencias relevantes en materia de mantenimiento y seguridad. En paralelo, solicita aumentar las inversiones en mejorar los canales de regadío.

Por todo ello, el regadío debe ser abordado desde una perspectiva más estratégica, como un pilar esencial de la seguridad alimentaria, la cohesión territorial y la economía nacional. En opinión de Fenacore, ello exige superar la visión cortoplacista y la confrontación partidista para despolitizar la gestión del agua y apostar por una política de Estado que garantice la supervivencia del sector agrario.

Durante la inauguración del Congreso han intervenido el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas; el presidente de la CUAS Mancha Occidental II, José Joaquín Gómez; el vicepresidente de Fenacore, Javier Berdejo; el vicepresidente segundo de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero; el presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde; el alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares;  la directora general del Agua del Ministerio para la Transición Ecológica, María Dolores Pascual.

Enclm

Redes sociales:

(Visited 44 times, 44 visits today)