La madrugada del pasado domingo se produjo una nueva agresión en un centro de salud. En esta ocasión ocurrió en el situado en el barrio de Santa María de Benquerencia, en Toledo, donde una médica y una enfermera fueron víctimas de un individuo que adoptó una actitud violenta durante la atención sanitaria.
Al parecer, el agresor no actuó de forma aislada, sino que se trata de un comportamiento reiterado, aprovechando presencia de la misma facultativa para protagonizar episodios de insultos y agresiones físicas.
Durante el incidente, se dio aviso a la Policía. Sin embargo, no se habría activado ningún protocolo específico de actuación pese a tratarse de una situación reincidente, lo que ha suscitado críticas desde distintos ámbitos sanitarios.
Desde el Colegio de Enfermería de Toledo, su representante en la Junta de Gobierno, José Miguel Álvarez, ha trasladado en declaraciones a Onda Cero la «más firme condena» ante estos hechos y ha denunciado que este tipo de comportamientos atenta directamente contra profesionales que trabajan para cuidar y curar a la ciudadanía, y que en ningún caso deben ser objeto de este tipo de «aborrecibles» conductas.
Además, el colegio ha confirmado que ya se ha puesto en contacto con la enfermera agredida, ofreciéndole apoyo tanto personal como profesional y jurídico tras lo sucedido.
Por su parte, el presidente del Colegio de Médicos de Toledo, Raúl Calvo, ha exigido que se identifiquen los llamados “puntos calientes”, es decir, aquellos centros donde se producen este tipo de agresiones con mayor frecuencia. Asimismo, ha reclamado la implantación de medidas de seguridad como botones del pánico y vigilancia permanente para proteger al personal sanitario.
