La provincia de Guadalajara cuenta con algunos parajes y municipios que sorprenden a todo aquel que los visita. Prueba de ella son los pueblos de la Arquitectura Negra, que comienzan una vez que pasas el municipio de Tamajón. En dos de ellos, Roblelacasa y el Espinar existe un sendero natural que te transporta a plena naturaleza en una jornada espectacular.
En cualquiera de los dos pueblos tendremos un premio especial, llegar a las Cascadas del Aljibe o Pozas del Aljibe, que son dos saltos de agua encadenados en un entorno de pizarra, bosque y silencio que enamora a primera vista. Entre pueblos de pizarra y montes abiertos, las Cascadas del Aljibe sorprenden con el sonido del agua y el contraste del verde sobre la roca oscura. Un lugar perfecto para caminar, fotografiar y disfrutar de la naturaleza sin prisas.

Cascada del Aljibe
Como llegar
Las cascadas se pueden visitar mediante dos rutas principales, ambas bien conocidas y muy frecuentadas:
Ruta desde Roblelacasa
Es la opción más popular. Parte del precioso pueblo negro de Roblelacasa, pedanía de Campillo de Ranas.
- Distancia: 6,7 km(ida y vuelta)
- Duración aproximada: 2 h 30 min
- Señalización: PR-GU 02 “Camino de Matallana”
La ruta atraviesa jarales y pistas cómodas, pasa cerca del Puente de los Trillos y permite, si se desea, una visita al despoblado de Matallana.

Roblelacasa
Ruta desde El Espinar
El acceso desde El Espinar, barrio de Campillo de Ranas, ha sido acondicionado recientemente.
- Distancia: 9,7 km(ida y vuelta)
- Duración aproximada: 3 h 30 min
El recorrido comienza de forma sencilla entre jaras y pastos, pero incluye una fuerte bajada con piedra suelta donde conviene extremar la precaución, especialmente en días húmedos. Al final del recorrido se alcanza el Arroyo del Soto, con acceso a ambas orillas para disfrutar de las cascadas desde distintos puntos.
Un lugar especial
El entorno de las Pozas del Aljibe es espectacular, es un pequeño rincón de naturaleza que permite desconectar del cualquier situación de estrés que se haya vivido anteriormente.
Este paraje es uno de los enclaves naturales más visitados y fotografiados de la Sierra Norte de Guadalajara, junto a las Chorreras de Despeñalagua, en Valverde de los Arroyos. Ambos espacios comparten un mismo marco geográfico: las laderas del Pico Ocejón, uno de los grandes iconos naturales de la provincia.
Por su carácter natural y la presencia de pozas, es importante extremar la precaución, especialmente si se visita con niños o tras lluvias, ya que las rocas pueden estar resbaladizas. Según las lluvias y la época del año están mas o menos llenas.
Una vez que hemos contemplado las Cascadas, podemos volver y seguir disfrutando de la Arquitectura Negra, en municipios como Campillejo, Campillo de Ranas, o Majaelrayo, y si decidimos volver a la zona de Tamajón camino de Guadalajara podemos hacer parada en el embalse de El Vado para ver el agua que almacena y se distribuye río Jarama abajo camino de Madrid.
