El Mayo Manchego de Pedro Muñoz es una de las celebraciones más singulares de la cultura popular de La Mancha. Su núcleo está en la Ronda del Mayo, que se celebra en la noche del 30 de abril al 1 de mayo, cuando grupos de rondadores –que engloba casi todo el pueblo– cantan los mayos a la Virgen de los Ángeles, patrona de la localidad, y después a las mayeras, figura simbólica femenina de la fiesta.
Esta tradición hunde sus raíces en antiguos cantos de bienvenida a la primavera, que con el paso del tiempo han evolucionado hacia una expresión cultural propia. La ronda mantiene una estructura muy definida: comienza con el mayo a la Virgen, en un contexto de recogimiento, y continúa por las calles del municipio, donde los rondadores interpretan coplas dedicadas tanto a las mayeras como a vecinas y familias.
Se trata de un canto de transmisión oral, con letras que combinan devoción, lirismo y elementos costumbristas, interpretadas con instrumentos tradicionales como guitarras, laúdes y bandurrias.
La figura de las mayeras constituye uno de los elementos diferenciales de esta celebración. Elegidas cada año, representan simbólicamente la primavera, la juventud y la continuidad de la tradición.

Noche de ronda en Pedro Muñoz – Foto: Cultura CLM
Su papel no se limita a lo representativo, ya que forman parte activa de la fiesta y del imaginario colectivo que rodea al Mayo Manchego. A ellas se dirigen buena parte de los cantos durante la ronda, manteniendo viva una costumbre que en origen estaba vinculada al cortejo y que hoy se ha reinterpretado desde una perspectiva cultural y festiva.
La fiesta actual nació como tal en 1964, cuando el Ayuntamiento impulsó una recuperación organizada de una tradición que ya existía en la localidad, vinculada a los cantos de mayo y a la llegada de la primavera. En 1992 fue declarada Fiesta de Interés Turístico Regional y el 26 de abril de 2019 recibió el título de Fiesta de Interés Turístico Nacional.
El reconocimiento patrimonial ha ido más allá de lo turístico. En abril de 2024, la Ronda del Mayo Manchego de Pedro Muñoz fue declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Bien Inmaterial, al considerarse una expresión viva, transmitida entre generaciones y profundamente arraigada en la comunidad.

Ambiente en la noche de ronda de Pedro Muñoz
Programación amplia y variada
La celebración no se limita a una noche. La programación del Mayo Manchego se ha convertido en una agenda amplia que se desarrolla durante varias semanas y que combina actividades culturales, musicales, deportivas, gastronómicas y comerciales.
En este contexto, la gastronomía desempeña un papel destacado como elemento de convivencia e identidad. Los concursos y muestras culinarias giran en torno a platos tradicionales como gachas manchegas, pisto o patatas con huevo, elaboraciones ligadas al mundo rural que refuerzan el carácter popular de la celebración y su conexión con el territorio.

Imagen del concurso de gachas durante los mayos de Pedro Muñoz
Tras la noche del 30 de abril, el protagonismo pasa al Festival del Mayo Manchego, que se celebra cada 1 de mayo y que representa la cara más escénica y abierta de la fiesta.
El festival reúne a grupos folclóricos tanto locales como invitados, que muestran sobre el escenario bailes y músicas tradicionales de La Mancha y de otras regiones. Los trajes típicos, cuidadosamente elaborados y transmitidos entre generaciones, se convierten en uno de los grandes atractivos visuales, junto con las coreografías y la interpretación de jotas, seguidillas y otros estilos propios del repertorio manchego.

Festival del Mayo Manchego
Además del componente artístico, el Festival del Mayo Manchego tiene una fuerte dimensión participativa. El público no se limita a observar, sino que forma parte del ambiente festivo, llenando el recinto y acompañando las actuaciones. Este carácter abierto refuerza la función del festival como escaparate del patrimonio cultural local y como espacio de encuentro intergeneracional.
