La situación del agua, los posibles recortes y la necesidad de revisar y actualizar la normativa del agua han marcado las reuniones que UPA Castilla-La Mancha ha mantenido esta semana en Bruselas.
En total, varias reuniones de trabajo donde los representantes de la organización agraria han denunciado la preocupación que existe en el sector ante el nuevo ciclo de planificación hidrológica previsto en España y la necesidad de revisar y actualizar la Directiva Marco del (DMA) a nivel europeo.
El secretario general de UPA, Cristóbal Cano; el secretario general de UPA Castilla-La Mancha, Julián Morcillo, y el responsable de Vino de UPA, Alejandro García-Gasco, han reclamado en Bruselas la necesidad de la defensa del agua a nivel europeo para su traslado posterior a España.
Alto Guadiana
Morcillo ha expuesto al equipo de la dirección general de Medio Ambiente y Gestión Sostenible de Agua Dulce, de la Comisión Europea, la difícil situación a la que “nos enfrentamos en Castilla-La Mancha ante el nuevo proceso de planificación y la aplicación estricta de la Directiva Marco del Agua, sobre todo en aguas subterráneas de zonas como el Segura y el Alto Guadiana”.
El secretario general de UPA CLM ha indicado que “necesitamos una exención en el cumplimiento estricto de esta regulación; porque de lo contrario, muchas de nuestras zonas se ven abocadas a una transformación, del poco regadío que hay hoy, al secano. En algunas comarcas del sureste de Albacete implicaría recortes de dotaciones de 2/3, con pérdidas económicas valoradas en 277 millones de euros anuales de producción”.
Esto afectaría al resto de sectores económicos, valorando las pérdidas en 595 millones de euros en el PIB en el conjunto de la demarcación. Además de esto, el paso de regadío a secano, en la provincia de Albacete en concreto, supondría una pérdida de valor patrimonial, de 626 millones de euros, ha apuntado en Bruselas.
Mayor eficiencia en el uso del agua
Julián Morcillo ha trasladado a las instituciones europeas que es necesario para el sector, que se dé margen para cumplir con las normas medioambientales en un horizonte más allá del 2027. “Hoy se plantea más secano, lo que implica el abandono y cierre de la actividad agraria y el tejido empresarial. Necesitamos del apoyo y complicidad de nuestros representantes en la Unión Europea”, ha incidido.
